Miedo, dolor, lágrimas y golpes; la realidad de muchas madres en nuestro país

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  • En México 44 de cada 100 mujeres sufre algún tipo de violencia física, verbal o psicológica dentro del hogar
  • Antes de terminar el 2020, Veracruz había superado las 10 mil denuncias por violencia familiar y/o doméstica
Fotografía Ilustrativa

En México se celebra el Día de la Madre desde 1922 y su propósito es generar un espacio de reflexión para valorar la labor de las mujeres que han tenido hijos.

Hoy 10 de mayo, celebramos el día de las madres una fecha muy importante para los mexicanos; dedicamos canciones, bailes, compartimos comidas, postres, regalos, damos abrazos y dedicamos amor a nuestras madres, a esas mujeres que nos dieron la vida, que incluso morirían por nosotros, pero ¿todo es color de rosa?

En México 44 de cada 100 mujeres sufre algún tipo de violencia física, verbal o psicológica dentro del hogar, por parte de sus parejas generalmente, pero también de sus propios hijos.

Durante la actual pandemia por Covid 19 han aumentado las denuncias por violencia intrafamiliar, y es alarmante analizar que el número de muertes a manos de parejas sentimentales es casi igual a las estadísticas de muertes a manos de primogénitos de las fallecidas.

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Lo único que quiero es que un día Dios me deje descansar

“Leonor” tiene 42 años, es ama de casa, trabajadora doméstica, vive en Xalapa y es una madre que sufre violencia en su hogar por parte de su marido e hijo. Accedió a contarle a Crónica de Xalapa su historia:

Me llamo “Leonor”, sufrí violencia por parte de mi padre y hermanos, luego mi marido me ha golpeado durante 28 años, mi hijo también me ha lastimado. Fui madre a los 13 años, me casé porque creí que si me salía de mi casa mi marido me iba a cuidar y a darme una buena vida. En mi primera vez cuando terminamos, me pegó porque me dijo que ya no era virgen. Yo sí lo era, pero no me creyó. Luego parí a mi hijo, solita me fui al hospital y solita me vine. Todos los días él encontraba un pretexto pa’ pegarme, y me decían que lo dejara, pero él me amenazó que me iba a matar y a mi hijo también.

Luego él quería más hijos, pero ya no pude tenerlos, un doctor me dijo que él me lastimó mucho en el vientre cuando me pateaba, pero él no le creyó y desde entonces se enojó más conmigo. Mi hijo agarró los mismos modos de su papá y a los 12 comenzó a maltratarme, me gritaba y no me hacía caso, siempre me respondía hasta que un día me pegó una cachetada, yo nomás me puse a llorar porque no tenía corazón pa’ hacerle algo.

Mi señor no le dijo nada, y todavía hoy, me siguen pegando. Mi marido ya no puede caminar y mi hijo no me ayuda con los gastos, yo ando trabajando en las casas, pos’ no estudié, porque no me dejaron. Yo no puedo hacer ya nada, pos ya se me pasó el tren y lo único que quiero es que un día Dios me deje descansar…

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Me separé hace dos meses, después de 15 años de violencia e infidelidades, ojalá lo hubiera hecho antes  

“Juanita” tiene 39 años, es maestra, vive en Xalapa y sufrió de violencia por parte de su marido e hijos:

Soy “Juanita”, soy maestra y madre de 2 muchachos que están estudiando en la Universidad, son mi todo. Me separé hace casi dos meses, y ojalá lo hubiera hecho antes. Me engañó durante los 15 años de matrimonio, y yo sabía pero siempre miraba a otro lado porque una ama demasiado como para hacer algo. Hace unos 5 años mi marido comenzó a insultarme, a criticar todo lo que hacía y a decirme que si me dejaba era mi culpa.

Todo eso uno se lo cree pero, lo que más me dolió fue que mis hijos hicieran lo mismo, me hacían sentir mal y hacerme culpable de que su padre se quisiera ir. Siempre estaban con él y a mí ya no me tomaban en cuenta para nada, salían a comer fuera, iban a bares, y también se veían con las mujeres de su papá. Llegaron a compararme con ellas, que eran más bonitas y más interesantes que yo. Eso fue lo que hizo más daño, porque aunque me dolía ver que mi marido me engañaba, para una madre sus hijos son lo más importante, pero al final no valoran eso.

Cuando me divorcié ellos se fueron con él, apenas y me hablan, bueno yo los tengo que andar llamando, pero del divorcio, que mis hijos me hayan abandonado así, es lo que más me duele…

Fotografía Ilustrativa

Me pegaba como a un animal, con el palo de la escoba, con el machete, con un palo de leña o con un chilillo de toro, me pateaba

  “Alicia” tiene 67 años, es ama de casa, originaria del municipio de Vega de Alatorre y sufrió de violencia por parte de su marido y familia durante más de 50 años. Esta es su historia:

Mi nombre es “Alicia”, mi mamá nos crió sola y yo siendo la mayor desde chamaca tuve que andar trabajando para comer todos en la casa, porque los papás nomás son buenos para atipujar de chamacos, pero no para mantenerlos. Bueno, cuando tenía 13 años conocí a mi difunto marido, él era 10 años mayor que yo y me fui a vivir con él, porque yo veía que todas las mujeres que tenían marido tenían “buena vida”, les llevaban comida y vivían lo mejor que se podía antes.

Llegó mi primera hija, luego el otro, y así hasta tener 5, pero te juro que me dolía más vivir con él, que haber parido a mis hijos. Cuando lo conocí me decían que era muy borracho y que no me convenía pero, una cuando uno es chamaca y más antes que a uno los papás no le contaban de esas cosas, pos no hice caso y me junté con él.

Tomaba todos los días y todos los días cuando llegaba me pegaba, pero me pegaba como a un animal, con el palo de la escoba, con el machete, con un palo de leña o con un chilillo de toro, me pateaba y luego… pues luego me agarraba a la fuerza. Por Dios santito que nunca disfruté estar con él, pero en aquellos tiempos uno no podía decir nada porque no había lo que hay ahora que los derechos y que denunciar, yo ni leer ni escribir sé, pues cómo iba a saber que lo que me hacía era algo para meterlo al bote.

Yo sufrí mucho con él, me corría de la casa con mis chiquillos y luego me iba a traer y me decía que no, que ya iba  cambiar y que me fuera para la casa y ahí iba con todo y chamacos. Había días que se agarraba el trago y no venía hasta más de una semana, y yo sin tener para darles de comer a mis hijos, me lloraban y se me partía el corazón de verlos así. Eso sí, cuando llegaba me pegaba nomás porque sí, sólo él sabía porque lo hacía, un día casi me mata pero mi hijo el mayor se metió para que no me diera con un machete, sino ahí me hubiera matado.

Estuvimos juntos más de 50 años y lo único bueno de eso fue que mi mamá estuvo conmigo porque va a sonar feo que lo diga, pero todo ese sufrimiento no valió de nada, mis hijos hoy ya no se acuerdan de mí, según se fueron a trabajar para darme una buena vida pero nomás salieron del huacal, se les olvidó lo que sufrieron cuando estábamos con su papá.

Hoy sólo le pido a Dios que los cuide y no les pase nada malo, porque uno como madre siempre se sacrifica, nadie nos lo pide pero, nosotras sabemos que un hijo es un tesoro, y hacemos lo que podemos por ellos.

Feminicidios: el final de una vida de violencia

En México, según la titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Rosa Isela Rodríguez, la incidencia de feminicidios tuvo una caída interanual de 2.4%, sin embargo en los primeros tres meses del año se registraron 239 víctimas. Aunque esta cifra es relativamente baja a la del año pasado, respecto a la violencia de género no cede.

La titular de la SSPC dijo que en el periodo enero-marzo se han presentado 59 mil 313 incidentes por violencia familiar y han aumentado debido al confinamiento por la actual pandemia de Covid-19.

En 2020 decenas de mujeres tuvieron que huir de sus hogares para salvar su vida y la de sus hijas e hijos. El porcentaje de rescates durante el año pasado creció 300% en relación al 2019, Ciudad de México, Estado de México y Puebla lideran la lista, sin embargo Veracruz está entre los 15 estados de mayor riesgo.

Las madres que han sufrido de violencia en el hogar temen por la vida de sus hijos, ya que en muchos casos su pareja no es el padre biológico de los infantes, por lo que existe el riesgo de que estos sean víctimas de maltrato e incluso, mueran.

Según datos de la Red Nacional de Refugiados (RNR)  4 de cada 10 madres víctimas de violencia aseguran que sus hijos e hijas fueron víctimas también de algún tipo de violencia.

Llamadas que duelen

En el documento “Incidencias de violencia de género contra las mujeres reportadas al Instituto Municipal de las Mujeres de Xalapa (IMMX) – Periodo de contingencia sanitaria COVID19. Reporte global – del 16 de marzo al 02 de agosto de 2020”, informaron que existía un aumento del 57% en las llamadas recibidas a la Línea Violeta Xalapa, en comparación a las mismas semanas de 2019. Las atenciones de carácter presencial aumentaron en un 18% en comparación al mismo periodo de 2019.

Antes de terminar el 2020, Veracruz había superado las 10 mil denuncias por violencia familiar y/o doméstica.

Huérfanos por feminicidio

Hasta casi finales del 2019 en el país sólo 238 huérfanos por feminicidio recibieron atención del Estado y son reconocidos como víctimas de violencia, sin embargo en la última década hay por lo menos 3 mil niños y niñas cuya madre fue víctima de homicidio por odio.

De estos 238 menores están en 11 de las 32 entidades del país:

  • Michoacán (96)
  • San Luis Potosí (64)
  • Morelos (31)
  • Coahuila (13)
  • Jalisco (10)
  • Chihuahua (9)
  • Durango (6)
  • Yucatán (5)
  • Querétaro (2)
  • Oaxaca (1)
  • Veracruz (1)

Son los únicos estados del país que reportaron atender a huérfanos por feminicidios.

Signos de alarma: busca ayuda

Anteriormente los problemas, la violencia doméstica, se “debían” tratar en casa y con privacidad porque era “normal” que un hombre golpeará a su mujer, pero con el tiempo, distintos organismos han creado mecanismos para proteger los derechos y la seguridad de las mujeres.

 Debes denunciar si:

  • Por parte de tu pareja hay cachetadas. Golpes e insultos
  • Te maltrata o hace sentir mal, descalifica lo que haces
  • Te impide ver a tu familia, amigos o tener contacto personas alrededor
  • Te acusa sin razón poniendo de pretexto los celos
  • Controla y decide por ti
  • Te desautoriza frente a tus hijas/os, tu familia u otras personas
  • Se lleva a tus hijos y/o no te deja verlos

¿A dónde puedo acudir?

El Instituto Veracruzano de las Mujeres es una dependencia que tiene por objetivo favorecer la equidad e igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, e instrumentar las condiciones que hagan posible el respeto a los derechos humanos de las mujeres por medio de la generación de políticas públicas.

Instituto Veracruzano de las Mujeres (IVM)

Calle José María Mata # 2, Zona Centro, C.P. 91000. Xalapa – Enríquez, Veracruz

Conmutador: 228 817 1009 / 228 817 0789 Línea Mujer: 075 y 800 906 8537

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