¿Influye la luna llena en los partos?

0
67

Los más recientes y exhaustivos estudios indican que no hay relación entre las distintas fases del satélite y el aumento de nacimientos

 

Existe la creencia de que hay una conexión entre la Luna y la fertilidad y el parto. Lo cierto es que, por término medio, el ciclo menstrual tiene una duración de unos 28 días; y esa duración es similar al mes sinódico lunar, que es como se llama al intervalo de 29 días entre dos fases iguales de la Luna. También esa duración es parecida al mes sideral, que es el tiempo que tarda la Luna en completar su vuelta alrededor de la Tierra: 27 días. Por otra parte, la duración media del embarazo (desde que se produce la concepción) es de 265 días, que equivale a nueve meses sinódicos lunares.

Es cierto que estudios realizados en las décadas de los años sesenta y setenta del siglo pasado, parecían mostrar una relación entre las fases del ciclo lunar y un incremento del número de partos; aunque, en estos estudios, no se llegó a un consenso sobre cuál era la fase lunar que influía en los partos. Ahora contamos con investigaciones recientes; y estas no han encontrado relación entre las diferentes fases de la Luna y un aumento en la frecuencia de partos.

Uno de estos estudios se publicó en 2004 en una revista de alto impacto, el American Journal of Obstetrics and Gynecology (Revista Americana de Obstetricia y Ginecología, en su traducción al español). En este trabajo se analizó precisamente la influencia del ciclo lunar sobre la frecuencia de los nacimientos. Se analizaron 664.039 nacimientos que tuvieron lugar en el estado de Carolina del Norte, en Estados Unidos.

Lo que hizo el estudio fue comparar la frecuencia de partos en las ocho fases del ciclo lunar: luna nueva, luna creciente, cuarto creciente, luna gibosa creciente, luna llena, luna gibosa menguante, cuarto menguante y luna menguante. Y además, se analizó de forma específica si cada una de las fases lunares afectaba al número total de nacimientos y a grupos concretos: partos de inicio espontáneo, partos de mujeres multíparas, partos instrumentales, cesáreas o cuando había alguna complicación como rotura prematura de membranas, partos antes de término u otras complicaciones. Los resultados de este estudio tan exhaustivo mostraron que no había diferencias significativas ni en el número total de partos ni en ninguno de los grupos que se analizaron.

En España también se han hecho investigaciones sobre esta cuestión. Las dos últimas se han publicado recientemente: una muy interesante, que llevó a cabo Francisco José Marco-Gracia, analiza 23.689 partos que tuvieron lugar entre 1810 y 1929. Todos estos partos habían acontecido en el medio rural, todos fueron vaginales y sin ningún tipo de intervención médica. Y en este estudio tampoco se encontró ninguna relación entre las fases lunares y la frecuencia de los partos. Y otro, también muy interesante, dirigido por Félix Morales y publicado en 2020, analiza partos en Valladolid durante los años 2015 a 2018 y tampoco encuentra ninguna relación entre el número de partos y las fases lunares. En este último analizaron, además, varios fenómenos meteorológicos y tampoco encontraron relaciones significativas.

Así que la respuesta a la pregunta es que no hay ninguna evidencia científica que nos indique que la luna llena (o cualquier otra fase de la Luna) provoque un incremento de partos. Aunque he de decirte que como profesional de la obstetricia, cuando tenemos una gran presión, seguimos relacionándolo con la Luna. Pero la explicación a por qué pasa esto es sencilla: si tienes muchos partos, es decir, mucha presión asistencial, es fácil que mires al cielo y, si hay luna llena, lo recuerdes; y si no la hay, lo olvides. Pero cuando tenemos pocos partos, nadie mira al cielo ni establece una asociación con la Luna.

 

*EL PAÍS