•Las mujeres de Amatlán, que todos los días obsequian despensas alimenticias a los migrantes de América Central trepados en “La bestia”, son candidatas al premio internacional
•Pero necesitan la firma de los habitantes de Veracruz
El lector ha de apuntar en su libreta, en su cuaderno, en su bitácora, en su celular la siguiente dirección electrónica: fpa@fpa.es
En tal correo se reciben las firmas de los habitantes de Veracruz y del país que simpaticen con la candidatura de “Las Patronas” de Amatlán de los Reyes al premio Princesa de Asturias de la Concordia.
Ellas han sido propuestas para tal reconocimiento internacional otorgado por el gobierno español, porque desde hace 20 años han alcanzado la más alta expresión limpia y nítida de solidaridad humana.
Y en el caso con los migrantes de América Central (Honduras, Guatemala y Salvador) que en su paso a Estados Unidos reciben despensas alimenticias de este grupo excepcional de mujeres.
Ojalá, pues, y el lector pudiera darse un tiempo para enviar su apoyo y firma y un breve motivo de su simpatía.
Desde luego, nunca, jamás, ellas decidieron dar un sentido humanitario a su vida para ganar premios ni menos, mucho menos, para esquilmar en nombre de los pobres y los miserables y los jodidos y los desempleados y los subempleados con salarios de hambre.
Pero, bueno, en caso de darse el premio serviría para que cada quien en la medida de sus posibilidades apoyara con hechos y resultados la causa.
Bastaría referir, por ejemplo, que el periódico El País, de España, elaboró un documental sobre ellas que puede consultarse en internet para abrir brecha, más todavía en el mundo, sobre su trabajo y empujar la carreta camino al premio.
Además, en el festival de cinematografía de San Cristóbal de las Casas fue exhibido un documental intitulado “Llévate mis amores”, basado en sus vidas, elaborado por un grupo de estudiantes de cine.
Ene número de reportajes y crónicas han sido publicados en la prensa escrita y hablada y digital sobre ellas y el interés social en Veracruz y en el resto del país se ha expresado.
Pero nunca será suficiente, pues con todo y que la Fiscalía de Veracruz amenazó con una demanda penal en contra de la empresa ferroviaria por permitir que los migrantes treparan a “La bestia” y, por tanto, ha disminuido el número de migrantes pasando por la tierra jarocha, optando por el Océano Pacífico, se calcula que cada año pasan unos 400 mil ilegales por Amatlán de los Reyes.
Por desgracia, los únicos que parecen nunca lamentarse son los políticos.
Un ejemplo está en el delegado federal del Instituto de Migración, el fidelista José Tomás Carrillo junior, para quien “Las Patronas” son “unas vividoras” según sus mismas palabras, como también “otro vividor” es el sacerdote José Alejandro Solalinde Guerra, en tanto, dice que fray Tomás, otro defensor de los migrantes, tiene una denuncia penal por ultraje a uno de ellos.
Pero, bueno, cada quien con sus demonios…
AMATLÁN, GRAN PUEBLO ACTIVISTA
En Amatlán de los Reyes, a un ladito de Córdoba, está el penal de alta seguridad para los presos con delitos federales.
Ahí vive, por ejemplo, la expresidenta municipal de Alvarado, Sara Luz Herrera, confinada por sus malas amistades; pero también por el asesinato de su secretario particular.
Además de tener pendiente otra denuncia penal por daño patrimonial al pueblo que desgobernó por 38 millones de pesos.
Amatlán también es sede de otra gran lucha social: los ambientalistas que se oponen a que su río sea utilizado por la iniciativa privada con fines hidroeléctricos para el proyecto El naranjal y que a la fecha tiene un mártir en Noé Salomón Vázquez Ortiz, el activista que fuera secuestrado, degollado y asesinado el 2 de agosto de 2013, por cuyo crimen fueron detenidas cuatro personas que han interpuesto un amparo argumentando que los torturaron.
Amatlán es la sede de “Las Patronas”, que sin un pesito de apoyo del gobierno de Veracruz siguen empujando la carreta todos los días por los migrantes.
La iniciativa privada y las familias de la región son las mecenas. Alguien regala kilitos de maíz y frijol, kilos de pan y tortilla, bolsas de plástico para las despensas, y así todos los días se levantan en la madrugada para la talacha hogareña, al mismo tiempo que preparan el desayuno para todas que cocinan las despensas.
Hubo, incluso, quien les obsequió una camioneta de uso para el traslado de la mercancía.
Decenas, cientos de jóvenes estudiantes del país han tocado a sus puertas para desarrollar un año de servicio social.
En el camino de los migrantes de sur a norte del país existen, desde luego, albergues en unas diócesis de la iglesia católica.
Pero el caso de “Las Patronas” quizá sean las únicas en la ruta del migrante.
Si alguna duda tuviera usted de la limpieza social de su trabajo bien pudiera visitar con su familia Amatlán de fin de semana, entrada por salida, para conocerlas.
Y porfis, escriba al correo electrónico fpa@fpa.es emitiendo su voto para causa social tan noble y generosa.

