- El candidato tiene conocimientos y una amplia trayectoria en la materia penal, lo que le permitiría desempeñar un buen papel como magistrado.
Iván Carlos Aguilar Alegre aspira al cargo de Magistrado en Materia Penal del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Veracruz, en un proceso electoral que marca un hito en la historia judicial del país, asegura que es necesario hacer la justicia más transparente, erradicar la corrupción y lograr una rendición de cuentas.
En entrevista para Crónica de Xalapa, afirmó que con la frente en alto tiene el conocimiento práctico y teórico, y el prestigio para ocupar dicho cargo.
“Soy una persona leal, honesta y capaz, idónea, con sensibilidad humana y un apellido que defender, el de mi padre”.

–¿Quién es Iván Carlos Aguilar Alegre y cuál es su formación académica?
-”Soy originario de Orizaba, Veracruz. Estudié la licenciatura en la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana (UV), posteriormente, realicé una maestría en Derecho Constitucional y Oficio de Amparo por la Universidad de Xalapa. También tengo el grado de técnico superior universitario como policía investigador por Ceneval, y actualmente soy doctor en Ciencias de la Seguridad Pública por el CEIS, el Centro de Estudios en Investigación de Seguridad de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Veracruz.

–¿Qué lo motivó a aspirar a este cargo tan importante?
-”Primero, es un sueño que tuve desde que llegué a Xalapa. Mi papá fue magistrado durante toda mi vida, y como muchos niños, uno ve el ejemplo de sus padres. Ese fue el primer motivo. Después, creo que el interés por la justicia me lo da la genética; mi abuelo y mi padre fueron abogados. Siempre me he desenvuelto en la materia penal. Para mí, no sería ético incursionar en una materia que no conozco”.

–Su trayectoria profesional parece estar profundamente ligada a la materia penal. ¿Podría detallarnos un poco más su experiencia?
-”Desde mi tesis de licenciatura, que hablaba del monopolio del Ministerio Público, mi carrera ha estado totalmente enfocada en el ámbito penal. Mi primer trabajo fue como agente del Ministerio Público conciliador, luego investigador de asuntos relevantes. Por nueve años, fui agente del Ministerio Público adscrito a las salas penales del Tribunal Superior de Justicia, donde los magistrados desarrollan su función. Estuve más de 15 años en diversas áreas de la fiscalía, siendo la adscripción a las salas penales donde pasé más tiempo. Después, volví a ser investigador de asuntos relevantes y de la Unidad Integral de Procuración de Justicia aquí en Xalapa. Los últimos cinco años fui director del Instituto de Formación Profesional de la misma fiscalía, que es la escuela donde se forman fiscales, peritos y policía de investigación. Toda mi vida profesional, aproximadamente 21 años, se ha desarrollado en esto”.
-¿Y ha compaginado esa práctica con la teoría, siendo catedrático?
-”Así es. Soy catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana desde hace más de 13 años, y también di clases en la Universidad de Xalapa. Siempre he impartido materias como Procesal Penal, Derecho Penal General, Derecho Penal Especial y Derecho Electoral. Pero si me preguntan cuál es la que más me gusta, sin duda es Procesal Penal y Práctica Forense Penal. Aspirar a una magistratura penal no solo se me hace ético, sino que me siento como pez en el agua, porque conozco el trabajo, cómo se desarrolla y creo tener la teoría, la práctica y la actualización constante”.

-¿Qué tan importante es para usted esta elección judicial, cómo la percibe en el contexto del país y qué significa para usted que la gente vote por usted?
-”Para mí es muy importante. Sé que somos la primera generación de candidatos en esta elección extraordinaria, que obedece a la reforma constitucional del año pasado, donde los cargos de juzgadores tienen que ser por elección popular. Es emocionante, pero también genera cierta incertidumbre porque es algo que estamos apenas caminando, no es un camino ya andado. Creo que en el futuro se modificarán cosas, ya que todo es perfectible. Pero como primera generación, estamos innovando. Personalmente, no estaba preparado para esto; los que aspiramos a estos cargos no estudiamos ciencias políticas. Nunca aspiré a ser regidor o diputado”.

-¿Considera que esta elección abonará al objetivo principal de la reforma, que es erradicar la corrupción y acercar la justicia al ciudadano?
-”Sí, claro. Cuando termine el proceso electoral y veamos quiénes resultamos favorecidos con el voto ciudadano, considero que sí, uno de los objetivos es hacer la justicia más transparente, erradicar la corrupción y lograr una rendición de cuentas. Si el ciudadano es quien vota, ya no es una propuesta de un grupo, sino el voto popular, lo que debe llevar a una transformación en la impartición de justicia. Para mí, es una puerta que apareció. Antes, para aspirar a magistrado, se tenían que tocar puertas cercanas al gobernador en turno, sin importar la trayectoria o los valores. Ahora se me abre esta oportunidad de decirle al ciudadano que no solo tengo el conocimiento teórico y práctico, y la actualización, sino también, principios y valores”.

-Ha mencionado sus valores y principios. ¿Cómo los respalda su trayectoria?
-“Siempre les digo que, por haber estado tantos años en Fiscalía, nos practicaban exámenes de control de confianza. A mí me practicaron nueve exámenes de confianza, y los nueve los aprobé. Esto incluye exámenes socioeconómicos, psicológicos, psicométricos, de salud y de polígrafo. Además, si no me quieren creer que tengo un buen prestigio o que no tengo mancha, algo raro después de más de 20 años en Fiscalía, especialmente los 15 como fiscal, y sin haber sido sancionado por un procedimiento administrativo o una denuncia, les digo que busquen mi nombre en Google: Iván Carlos Aguilar Alegre. Ahí les saldrá si hice algo mal, pero no, nunca lo he hecho y me he dirigido con total profesionalismo y apegado a la Ley”.
–¿Qué cualidades debe tener una persona para ocupar un puesto en el Poder Judicial, ya sea como Magistrado Penal o en otras áreas? ¿Debe tener la capacidad, los conocimientos y la experiencia, o puede ser alguien que recién empieza y tiene ganas?
-”No, definitivamente debe tener los conocimientos, tanto prácticos como teóricos. No puede ser solo uno. Y considero que debe tener experiencia, la praxis debe ser de muchos años. Si vemos el Derecho Romano, los senadores y magistrados tenían que tener, además del conocimiento, cierta edad para acceder a esos puestos, porque hay conocimientos y principios que nos dan los años. No estoy en contra de que un joven sea magistrado o juez, pero sí creo que hay ciertos puestos donde la edad nos permite juzgar con la cabeza fría, sin apasionamiento, nos hace más sensibles y humanos. Los años nos sirven para madurar, ser más empáticos y juzgar sin discriminación”.

–Finalmente, para los votantes, ¿podría recordarnos el color de la boleta y su número?
-“La boleta es de color rosa. De un lado están las mujeres, y de este lado estamos los hombres. Soy el número 50. Deben votar en el recuadro verde, menta verde o turquesa, que dice ‘penal’. Es el último recuadro, el octavo. No obstante, el INE puntualizó que si se pone el número 50 en otro recuadro, o incluso si se tacha o se pone en grande fuera del recuadro, también es válido, ya que no hay otro número 50 más, pero lo correcto es en el recuadro que dice penal”.


