Un sacerdote ofició misa en traje de baño y sobre un colchón inflable: se justificó por la ola de calor

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En búsqueda de la comodidad de los fieles, quienes no acudían al templo por el calor abrumante, decidió migrar del altar a las aguas del Mediterráneo

Italia, como otros países de Europa, arde hoy debido a la ola de calor que está dejando máximas de hasta 42 grados en el país. En medio de las elevadas temperaturas en la ciudad sureña de Crotone, un sacerdote decidió celebrar una eucaristía en el mar, hecho que ha causado polémica entre los feligreses.

Medios italianos han recogido la historia del sacerdote identificado como Don Mattia Bernasconi, quien ha presentado explicaciones para soportar su decisión.

Supuestamente, en búsqueda de la comodidad de los fieles, quienes no acudían al templo en medio de la ola de calor, decidió migrar del altar de su parroquia a las aguas del Mediterráneo, donde empleando un colchón inflable, y sin portar la vestimenta litúrgica, decidió celebrar una eucaristía en traje de baño, al igual que los asistentes.

Ante la particularidad del hecho, esta ceremonia litúrgica trascendió a las redes sociales, donde se convirtió en objeto de debate, llegando a conocimiento de los superiores religiosos del clérigo, quienes rechazaron y condenaron sus acciones.

“La celebración eucarística tiene un lenguaje particular, está hecho con gestos y símbolos que es justo respetar y valorar, no hay que renunciar a ellos con tanta superficialidad”, expresaron sus superiores en la página web de la arquidiócesis de Crotone, jurisdicción a la que está adscrito el sacerdote en cuestión.

Por su parte, la iglesia italiana afirmó que “es necesario mantener ese mínimo decoro y atención por los símbolos”, haciendo referencia al escenario en el que el cura, sin sotana y sobre un colchón inflable, predicó la homilía.

Según explicó Bernasconi, esta celebración se llevó a cabo durante el cierre de un campamento de jóvenes voluntarios; no obstante, después de que las imágenes de la escena se volvieran virales y desataran críticas, lamentó lo acontecido; presentó una carta lamentando el no haber dimensionado el mensaje enviado.

“Pido humildes disculpas desde el fondo de mi corazón por la confusión causada por las imágenes divulgadas en los medios”, dijo el sacerdote, quien ahora es objeto, además de un proceso al interior de la institución religiosa, de una investigación de la Fiscalía de Crotone, donde se le acusa de presuntamente haber incurrido en una “ofensa a una confesión religiosa”.

El sacerdote afirmó que la decisión fue tomada porque en el lugar «no había áreas sombreadas y la arena ya estaba caliente”, señalando que se suponía que “éramos un grupo pequeño, pero mucha gente se unió a la liturgia”.

En ese sentido, dio a conocer que algunas personas de las que participaron de la particular celebración y que no pertenecían al grupo de jóvenes se acercaron para agradecerle por ésta, asegurando que se “sentían alcanzadas por la Iglesia, incluso en la playa”.

 

 

Tomada De El Heraldo De México