Ciudadanos de Perote marcharon este sábado 15 de noviembre, en respuesta al reciente derribo de árboles que ha dejado un ejido local como “tierra desnuda y silencio”.
La movilización busca evitar que el predio, considerado un “pulmón verde” del Valle de Perote, sea utilizado para un desarrollo inmobiliario.
El llamado ciudadano subraya que la manifestación no solo lamenta la pérdida, sino que se centra en la protección de lo que aún queda.
El objetivo principal es ejercer presión sobre el Ayuntamiento de Perote, ya que los permisos de servicios esenciales para el proyecto (agua, drenaje y servicios públicos) dependen directamente de la autoridad municipal.
“Queremos evitar que el terreno del vivero se convierta en un proyecto inmobiliario, porque los permisos de agua, drenaje y servicios públicos dependen directamente del Ayuntamiento de Perote. Y exigimos que se niegue cualquier autorización para ese predio,” enfatizan los pobladores.
La ciudadanía exige que el “ecocidio” no quede impune y que el silencio no sea cómplice. La marcha partió del vivero y se realizó de forma pacífica, bajo la consigna “Perote no se vende, Perote se defiende”.
Durante la manifestación, se instalaron módulos ciudadanos para recolectar firmas y formalizar una denuncia colectiva, buscando demostrar que “cuando el pueblo se organiza, la impunidad se termina”.
Los activistas concluyeron que la defensa del vivero es crucial, pues sentará el precedente necesario para proteger otros espacios naturales de la ciudad, como “El Bosquecito” y “Caja de Agua”, los últimos pulmones de la ciudad mencionada.





