Raymundo Andrade: de cortador de café a legislador que busca ser alcalde

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Es candidato a la alcaldía de Coatepec por la alianza “Juntos Haremos Historia” y conoce ampliamente las necesidades del Pueblo Mágico 

Raymundo Andrade Rivera tenía siete años cuando se levantaba casi de madrugada para el corte de café en fincas de Coatepec, una actividad que es tradición en su familia y para muchos de los pobladores. 

Llegaba a los cafetales, propiedad de sus parientes, alrededor de las ocho de la mañana. En ocasiones, el sereno y las bajas temperaturas entumían los dedos de sus manos, pero rápidamente entraba en calor con la actividad que ha prevalecido generación tras generación entre sus abuelos, tíos y primos. 

De niño, caminaba entre los surcos para ayudar a su mamá, papá, abuela o quien estuviese a cargo de la enmienda durante el día. Permanecía en las partes bajas, donde el fruto era más abundante, en la zona conocida como “la mancha”. 

Allí, él y otros niños llenaban sus tenates, cestos tejidos con palma, altos y estrechos, que hacen la función de una pequeña canasta para guardar lo recolectado.

Luego de unas horas de trabajo, cuando escuchaba los borborigmos en su estómago y el hambre arreciaba, sabía que la hora del desayuno se aproximaba; quizá el momento más esperado por la mayoría de los cortadores. 

Era un recreo, una convivencia única, emocionante. Prendían leña donde todos calentaban su itacate: la provisión de comida que llevaban para su jornada laboral que concluía cinco o seis de la tarde. No podían faltar las picadas, los tacos de frijol con queso o de papa, envueltos en servilletas o dentro de recipientes de plástico. 

“Los más sabrosos eran los tacos recalentados, los que sobraban, porque en la noche llegabas a calentarlos para la cena, son los famosos tacos paseados”, recuerda el político coatepecano. 

Raymundo siguió yendo a cortar café hasta sus 25 años. Fue cuando comenzó a mirar de cerca las problemáticas del campo, específicamente del sector cafetalero. 

“También íbamos a las fincas de los papás de otros compañeros, era una cosa gigante porque había recurso económico. Uno se ganaba una lana por ir a divertirse, a pasear. Había naranja china, naranja de injerto, de dulce, de sangre, jinicuiles, guayabas, todo un mundo de frutas había”. 

EL BARRIO QUE LO VIO CRECER 

Andrade Rivera creció en el barrio de la “16 de Septiembre”, una calle que ahora conduce a los juzgados del Poder Judicial del Estado de Veracruz, con sede en dicho Pueblo Mágico y que, hace unas cinco décadas, albergaba a las casas más alejadas de la zona centro. 

Siempre ingresó a escuelas públicas. Posteriormente, estudió, egresó y se tituló como ingeniero agrónomo en el estado de Tabasco, donde comenzó a adentrarse más en las problemáticas del campo y las injusticias que padecen los productores en la República Mexicana. 

En su último año de estudios, entre los años 1980 y 1985, hizo su servicio social en una comunidad para aplicar sus conocimientos en beneficio del pueblo; sin embargo, se dio cuenta, de manera directa, de la precariedad de sus habitantes. 

Fue cuando, “de vista y de oídas”, conoció al licenciado Andrés Manuel López Obrador, ahora presidente de la República, quien en ese tiempo era un joven político con un amplio liderazgo que despertaba la admiración de Raymundo. 

“Nos llamaba la atención el liderazgo que tenía de su trabajo político, nos llenaba de admiración. No fue precisamente un ejemplo, porque jamás pertenecí a un partido político, no los veía como una opción porque finalmente eran parte del juego del sistema, era una democracia fingida, una democracia amañada y Andrés Manuel en aquel entonces pertenecía al sistema, era el director del instituto nacional indigenista en la zona de la Chontalpa (Tabasco)”, recuerda. 

Admiraba a AMLO por su liderazgo, encabezando movilizaciones, reclamos y plantones. Además, por su decisión de vivir con su familia en la comunidad indígena Nacajuca, cuando, siendo funcionario, podía tener diversos lujos y alojarse en Villahermosa. 

“Sin embargo, el compromiso de López Obrador fue quedarse a vivir ahí en la comunidad y eso llamaba mucho la atención”, comenta. 

Desde entonces, por su profesión, se ha involucrado en temas que involucran al campo, pues laboró en instituciones dedicadas a dicha ámbito.

“Cuando era estudiante apoyábamos muchas de las marchas de los campesinos, también nos organizábamos, les dábamos charlas, queríamos que hubiera un despertar de las conciencias”. 

DEPORTISTA NATO

Raymunda tiene 62 años y recuerda sus anécdotas cuando jugaba fútbol soccer. Era conocido como “cascarero” pero posteriormente subió su nivel y llegó a la cancha profesional en Tercera División. 

“También me conoce la gente porque cerca de 30 años tuve una ferretería en el mero centro, pero sobre todo por el fútbol. Después sobresalí aquí en Coatepec y terminé jugando en el Ferrocarrilero (Xalapa)”.

Fue la década de los ochenta su mejor momento como deportista, pues el balompié era algo que amaba. Más adelante, se dio cuenta de que lo suyo, lo que más lo apasionaba, era la lucha social. 

Se considera un coatepecano de palabra, responsable, con compromiso, que lucha por ideales, que detesta la injusticia, que ama también la cultura y la música de protesta, como la de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Víctor Jara y de otros artistas. 

“También fui un gran lector de libros, casi de todos los escritores del boom latinoamericano, fui fan de muchos de ellos. Mi libro favorito es Pedro Páramo, de Juan Rulfo, es mi novela favorita y la he leído entre seis y ocho veces, cada vez encuentro cosas nuevas. También me gusta la novela política”. 

Andrade Rivera siguió desarrollándose en el ámbito político y se convirtió en miembro fundador del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en el municipio de Coatepec, después de haber formado parte del Frente Democrático Nacional (FDN). 

Coatepec ha sido el pueblo donde ha vivido durante 54 años, solo estuvo ausente el tiempo en que cursó sus estudios del nivel superior en el estado de Tabasco. 

A 900 VOTOS DEL TRIUNFO 

En el proceso electoral 2016-2017, Andrade Rivera participó como candidato de Morena a la alcaldía de Coatepec. Solo faltaron unos 900 votos para el triunfo sobre el actual presidente municipal panista, Luis Enrique Fernández Peredo. 

“En 2017, los compañeros me invitan a que encabezara la candidatura a la municipal en aquel año, con gusto acepto, participamos y sin experiencia política, una elección de estado, y estuvimos a nada de ganar. Fueron 900 votos de diferencia, pero fue una campaña totalmente austera”. 

Posteriormente, llegó al Congreso del Estado como diputado local del distrito XII, con cabecera municipal de Coatepec, donde propuso iniciativas de ley para apoyar a los productores de café y de miel en la región. 

“Hicimos la ley del café que pronto va a salir, la ley de la miel, que también va a salir, son leyes para el beneficio de los productores que garantizan que se certifique, que se le dé prioridad al pueblo de Veracruz y sobre todo que incremente el precio, no precio de garantía, pero sí que tengan un beneficio económico. Van a ser aprobadas porque no influyen en el presupuesto del Estado”. 

Raymundo Andrade Rivera ahora es candidato a la alcaldía de Coatepec por la alianza “Juntos Haremos Historia”, conformada por el Movimiento de Regeneración Nacional, el Partido Verdes Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT). 

Casi todos los días despierta y se levanta a las seis de la mañana. Le “pega un susto al cuerpo” con un regaderazo de agua fría para sentirse más activo y en alerta. 

El diputado con licencia desayuna unos huevos estrellados de yema tierna con frijoles, platillo que podría consumir todos los días en caso de que fuese necesario por cualquier circunstancia.

Recorre las calles de la ciudad, donde es bien recibido por los vecinos y colonos, quienes le han externado la importancia de que haya un cambio en el gobierno local. 

Está seguro de que, en esta ocasión, podría ganar en las votaciones del próximo domingo 6 de junio, para atender las dos necesidades prioritarias del municipio: seguridad y el abastecimiento de agua en los hogares.