El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Adolfo Ramírez Arana, presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por los actos de vandalismo que se registraron este 15 de junio en las instalaciones del Comité Estatal, ubicadas en la ciudad de Xalapa.
En entrevista, afirmó que presentarán la denuncia contra quien resulte responsable, por lo cual se deslindó de la detención de Ignacio Córdoba Cruz, que colectivos y activistas denunciaron como desaparecido, después de ser intervenido por policías estatales, al participar en la anti-marcha.
El político señaló que las autoridades tardaron más de 40 minutos en atender la llamada al 911 y permitieron a los manifestantes generar destrozos en las instalaciones del Instituto Nacional Electoral (INE) situadas en la ciudad capital de Veracruz.
De igual manera, acusó que la seguridad del proceso electoral se le salió de las manos a las autoridades estatales.
“Nuestros candidatos viven con miedo, los veracruzanos vivimos con miedo. Están rebasados por la delincuencia organizada. Es algo sin precedentes. Hoy muchos candidatos han recibido amenazas y han parado sus campañas, sin embargo, hemos recibido la respuesta de la autoridad de que se interponga una denuncia o que se solicite la protección”, reclamó Ramírez Arana.
En ese sentido, en torno a las denuncias de los candidatos por presuntas amenazas, expuso que en el caso del PRI han amenazado a por lo menos 50 candidatos. Además, mencionó que la protección los condiciona a pagarles hospedaje, comida y solo puede ser uno o dos elementos los que brinden seguridad.
“Diez de nuestros candidatos han pedido la protección, pero tristemente también nos damos cuenta que hoy la seguridad tiene un precio en Veracruz. Candidato que pide seguridad lo condicionan para mandarle uno o dos elementos, pero hay que darle comida, hospedaje, atenciones. Los veracruzanos tenemos derecho a vivir seguros en paz y hoy en Veracruz no estamos ni seguros ni en paz y se me hace algo increíble que un candidato que se siente amenazado, que la delincuencia organizada le ha dicho que pare su campaña, pida o solicite la ayuda y que la condicionante sea que les den hospedaje, comida a uno o dos elementos que son lo máximo que pueden mandar para proteger a un candidato”, reprochó Ramírez Arana.
Agregó que los candidatos del tricolor tomaron algunas medidas como reducir los mítines, no llevarlos a cabo tan tarde, y no publicitar la ubicación de los eventos.

