Posdata: Pleito a muerte

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  • El más interesado, quizá el único, en el descarrilamiento de Mauricio Audirac como el quinto secretario de Finanzas es el contralor Ricardo García, el cacique huasteco

 

LUIS_VELAZQUEZEl más interesado en la caída de Mauricio Audirac Murillo de la secretaría de Finanzas y Planeación es el Contralor Ricardo García Guzmán, el cacique huasteco.

Y el más ardido porque desde antes de que ocupara la Contraloría soñaba desde el Instituto de Administración Pública con SEFIPLAN… sus razones tendrá.

Incluso, cuando Audirac fue titular del ORFIS, Organo de Fiscalización Superior, el cacique huasteco diputado local solía rafaguearlo filtrando documentos a la prensa en su contra.

Incluso, hay quienes, acaso temerarios, aseguran que el contralor llevó un expediente negro de Audirac a Javier Duarte.

García desde siempre se ha sentido con alas más grandes para volar que Audirac, y aun cuando pudiera tratarse de que el primero es huasteco y el segundo cuenqueño y el carácter y el temperamento es diferente, años luz, en el fondo se trata, digamos, de una lucha de egos.

García, dispuesto a tumbarlo del escenario político lo más pronto posible, y Audirac a permanecer en la lucha.

De pronto, la ruptura se multiplicó cuando, digamos, García se cobijó en las valencianas de Javier Duarte en la Contraloría y Audirac a la sombra de Fidel Herrera, de quien García hablaba pestes.

Es más, igual que su época de estudiante de Contaduría, de pronto García Guzmán apostó a estudios académicos de posgrado para así elevarse a las alturas por encima de Audirac, más proclive a la chunga y el desmadre, cuenqueño puro.

Es más, luego de una travesía de ambos por la RENATA, Reserva Natural del Talento (García en el Instituto de Administración; pero ansioso del abordaje político, y Audirac fuera del ORFIS), el par logró reposicionarse.

García a la Contraloría vía, digamos, Javier Duarte, y Audirac a SEFIPLAN, luego de su paso por la Contraloría, vía, digamos, Fidel Herrera, de quien siempre se ha afirmado que manda en Veracruz, de igual manera como Plutarco Elías Calles dominó sobre Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez.

 

SOBERBIA DE GARCÍA GUZMÁN 

El cacique huasteco, no obstante, quedó molesto porque se miraba en SEFIPLAN, y zas, otra vez el fuego amigo.

Por ejemplo, inició su bombardeo cambiando a los contralores de las secretarías del gabinete legal, designados por Audirac, y hasta alardeó de que investigaba trastupijes para aplicar la ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos.

Tirado para adelante, lleno de enjundia y agresividad que su equipo le observa cuando toca los tambores de guerra, García se creció al castigo, argumentando que desde hace cuatro años con meses desayuna, come o cena una vez a la semana con Javier Duarte y, por tanto, es uno de los que se creen dueños de las neuronas, el corazón y el hígado del gobernador.

Por eso es que en un par de ocasiones ha trascendido en una parte de la prensa que Audirac ha renunciado, cuando como él mismo dice “yo estoy aquí, en mi oficina”, en tanto el mismo Duarte, las dos veces ha tirado su espada en prenda por el cuenqueño y que al cacique huasteco habrían valido tales mensajes crípticos.

De ser así, el cacique huasteco, un político lleno de claroscuros porque tiene una mano con Duarte y la otra con Miguel Ángel Yunes Linares, ha equivocado su camino a SEFIPLAN, incluso, atropellando los derechos humanos de Audirac.

En contraparte, y hasta donde se sabe, a Audirac le caen en gracia las locuras de su enemigo público número uno y sigue pa’lante, chambeando, sin fruncir las cejas ni armando revuelo, incluso sonriendo.

Y más a estas alturas cuando el jefe máximo lleva cinco secretarios de Finanzas, los que a la luz de la teoría del derecho administrativo son demasiados en un viaje sexenal, además de que, y aplicando el principio cuenqueño tan universal, no hay quinto malo.

Faltaría, entonces, esperar programas para ver si Duarte asesta un manotazo para frenar al cacique huasteco, en la inteligencia de que lo deje hacer y pasar, pues en el fondo con tales pasiones desordenadas se estaría divirtiendo, consciente y seguro que uno y otro, en todo caso, disputan su cariño y confianza de gobernador.

Además de que según la fama pública Duarte gusta de apretar la cuerda a veces hasta ponerla tensa y en un descuido reviente.

Tal cual, por ejemplo, aquellos años del fidelato cuando los discípulos del góber fogoso y gozoso solían pelearse por la mamila mientras Ranulfo Márquez se divertía con las ocurrencias de todos ellos.

En todo caso, el góber también estará aplicando el principio universal de divide y vencerás, aun cuando, al mismo tiempo, hacia el final del día, uno y otro, SEFIPLAN y Contralor, van de la mano de Duarte…

 

POSDATA: En el transcurso del sexenio próspero ha existido más fuego amigo… Por ejemplo, Arturo Bermúdez Zurita contra Felipe Amadeo Flores Espinosa… Érick Lagos contra Adolfo Mota y Jorge Carvallo junior… Iván López contra Mauricio Audirac…Alberto Silva contra Carolina Gudiño, entre otros…