“¿Por qué no, mejor me muero?”, dice anciano que perdió su pensión del DIF y gobierno

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Viejito, adulto mayor, anciano
Foto: Fabián Delgado.

Desde octubre pasado, fue expulsado del padrón del programa de Pensiones Alimenticias del DIF estatal y el Gobierno de Veracruz, y por ello, dejó de percibir los dos mil 500 pesos trimestrales. Durante más de 40 años se dedicó a la albañilería y actualmente se le ha negado el trabajo.

Los deseos por vivir desaparecieron. A sus 87 años, Jesús Arias carece de ingresos para su manutención y de servicios de salud. El trabajo le ha sido negado y fue eliminado del padrón de beneficiarios del programa de Pensiones Alimenticias del DIF estatal y del Gobierno de Veracruz. La depresión se traduce en llantos nocturnos.

Jesús Arias Morales, trabajó como albañil durante más de 40 años. Contribuyó en la obra para la remodelación del edificio de Radio Mundial, ubicado sobre la calle Xalapeños Ilustres, en pleno corazón del Centro Histórico de Xalapa.

Hace decenas de años, el inmueble poseía techo de teja. El deterioro obligó a los encargados a efectuar los trabajos de remodelación y rehabilitación.

Por su oficio, Arias Morales, originario de Naolinco, no pudo acceder a una jubilación. Las largas jornadas de trabajo y sus ADF_1124227173actividades, mismas que requerían de un gran esfuerzo físico, ocasionaron que sus rodillas presentaran un severo desgaste, lo que le impide laborar para ganar un ingreso.

 “Si ya no sirvo para nada, ¿por qué no mejor me muero?”, expresó afuera de las oficinas del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Xalapa, donde acudió para exigir información sobre su expulsión del padrón, pero no obtuvo una respuesta favorable.

Su esposa tiene 77 años y también requiere de medicamentos y atención médica de manera periódica; sin embargo, también fue eliminada del padrón asistencial, el cual ha sido detenido desde octubre pasado. La semana anterior fue reactivado pero solo en algunos municipios, en Córdoba, por ejemplo, ciudad natal del gobernador, Javier Duarte.

La pensión alimenticia de la familia Arias era su único ingreso económico. Ahora, él y su esposa dependen totalmente de la ayuda que les han brindado sus tres hijos.

“Nací en 1928, las autoridades no me creen que tengo esa edad. El otro día vi que estaban trabajando en una obra, acudí para solicitar empleo, pero no me lo dieron por mi estado de salud. Me siento triste, me siento inútil”, relató.

Jesús se dice harto de que las autoridades municipales no den una respuesta oportuna y únicamente lo manden a la delegación de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Veracruz, para atender su situación, a sabiendas que dicha dependencia tiene por ahora cerrada la ventanilla.

En municipios, como Veracruz y Xalapa el padrón ha sido depurado, eliminando al 70 por ciento de los ancianos que antes recibían este beneficio.