Por qué el presidente de México está promoviendo una revocación de mandato contra sí mismo

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De pie ante cientos de miles de seguidores en el Zócalo de la Ciudad de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador guardó su comentario más llamativo para el final de su discurso.

Instó a los mexicanos aglomerados en el Zócalo a participar en un referéndum de abril para decidir si quieren expulsarlo del cargo con más de dos años de anticipación.

“Nada de ‘me eligieron por seis años y puedo hacer lo que quiera’”, indicó López Obrador en el mitin del miércoles para conmemorar su mitad de período. “Si uno que gobierna no está a la altura y no obedece al pueblo, ¡revoque su mandato y fuera!”.

El presidente, de 68 años, probablemente crea que no tiene nada de qué preocuparse.

Encuestas recientes muestran que alrededor de dos tercios del público aprueban su desempeño desde que asumió el cargo en 2018 en una plataforma que prometía una transformación radical de la sociedad mexicana para combatir la corrupción y la desigualdad, así como revertir las políticas económicas de libre mercado.

Familias y bandas de música que se dirigían al Zócalo pasaron junto a comerciantes que vendían muñecos de López Obrador de cabello gris y carteles con el hashtag #QueSigaAMLO, refiriéndose al presidente por sus iniciales. Muchos señalaron que ven un referéndum, autorizado por una reforma constitucional de 2019 encabezada por el presidente, como prueba de su carácter honesto en comparación con décadas de mandatarios acusados de corrupción.

“AMLO es el primer presidente que se atreve a ponerse a prueba ante la gente”, expresó Debanhi Andrea García, de 22 años, quien manejó 14 horas desde el estado de Nuevo León con su novio. “Lo apoyamos porque él es así”.

Los mexicanos tienen hasta el 25 de diciembre para firmar una petición de apoyo al referéndum, que solo puede avanzar con las firmas de al menos el 3% de los votantes elegibles, entre otras salvedades.

Hasta el momento, la iniciativa ha recibido más de 703.000 firmas de mexicanos que tienen credenciales de elector válidas, o el 25% del total requerido, según el Instituto Nacional Electoral, organismo independiente que supervisa el proceso (ese recuento incluye firmas que se descartarán porque son duplicadas o tienen otras irregularidades).

Oficialmente llamada “revocación de mandato”, la medida sigue a otros esfuerzos del presidente para aumentar la participación ciudadana en las políticas públicas. López Obrador también ha respaldado referéndums para decidir si los expresidentes mexicanos deben ser procesados por presuntos delitos, sobre la construcción de un nuevo aeropuerto cerca de la Ciudad de México y sobre el desarrollo de una línea de tren turístico que atravesaría la Península de Yucatán.

“Él concibe su poder en función de que las personas reiteren su apoyo de manera activa”, señaló Francisco González, profesor de política latinoamericana en la Universidad Johns Hopkins. “Quiere que se confirme oficialmente para darle ese consuelo de ser el líder popular que está haciendo lo correcto por México”.

Desde que asumió el cargo, López Obrador también ha ampliado los programas de bienestar social al tiempo que ha introducido fuertes medidas de austeridad. Ha detenido proyectos de energía renovable, promovido una reforma constitucional para aumentar el control del país sobre el mercado eléctrico y ha dado más poder a los militares, poniéndolos a cargo de proyectos como el tren turístico.

Sus críticos subrayan que no ha hecho lo suficiente para reducir los altos niveles de homicidios, incluidos muchos asesinatos de mujeres, así como ataques contra periodistas y funcionarios públicos. Decenas de candidatos en todo el país fueron asesinados antes de las elecciones de mitad de período para gobernaciones, escaños legislativos y presidencias municipales, durante la primavera pasada.

Los críticos también están preocupados por los ataques de López Obrador contra las agencias democráticas que podrían controlar su poder, en particular el Instituto Nacional Electoral. En repetidas ocasiones ha desprestigiado a la agencia independiente, que en mayo pasado lo sancionó por realizar declaraciones en al menos 29 conferencias de prensa que, según indicó, podrían considerarse propaganda del gobierno que podría influir en las elecciones de mitad de período. En México, tales declaraciones de funcionarios públicos generalmente están prohibidas durante la temporada electoral.

Pero la visión del presidente de un cambio transformador sigue resonando entre muchos votantes que lo ven como una figura paterna. López Obrador está en constante diálogo con su electorado, realizando conferencias de prensa todas las mañanas que duran horas.

“La figura que ha construido de un hombre honesto, un hombre honorable, un hombre incorruptible, eso le ayuda en una sociedad que está acostumbrada a ver políticos terriblemente corruptos”, explicó René Torres-Ruiz, politólogo de la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México.

Incluso si se reúnen suficientes firmas, siguen existiendo obstáculos para un referéndum. Los miembros del Instituto Nacional Electoral han indicado que la agencia no tiene el presupuesto para llevar a cabo la votación y al menos el 40% de los votantes elegibles deben participar para que el referéndum sea vinculante. El referéndum sobre expresidentes en agosto pasado estuvo muy por debajo del 40% de votos.

Stephanie Brewer, directora para México y Derechos de los Migrantes en la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, puntualizó que ganar un referéndum aumentaría la percepción de López Obrador de que puede avanzar libremente con su agenda.

“Lo que quiere es salir de la votación, suponiendo que haya una, fortalecido políticamente con este mandato popular renovado y ampliado”, enfatizó.

Los partidos de oposición han acusado a los partidarios del presidente de torcer el propósito declarado del referéndum y convertirlo en una herramienta para promover la agenda de López Obrador. La reforma de 2019 convocó a un referéndum para “revocar” el mandato de un presidente en lugar de “ratificarlo” y una denuncia ante el Instituto Nacional Electoral, por parte del Partido Acción Nacional, hizo referencia a cómo voluntarios han registrado votantes junto a carteles que publicitan el referéndum como medio de promover al presidente, en lugar de retirarlo de su cargo.

Luis Cházaro, congresista del Partido de la Revolución Democrática, comentó al Times que el referéndum “se ha transformado en una herramienta de promoción del partido”. No planea participar.

En Coyoacán, un barrio de la Ciudad de México conocido por la casa de Frida Kahlo, voluntarios recolectaron firmas en una plaza frente a carteles del presidente que decían “que AMLO continúe”, el domingo pasado.

Ariana García, una voluntaria de 24 años, indicó que usa el término “ratificación” para las personas que siente que apoyan al presidente y “revocación” para aquellos que cree que se oponen a él.

“La gente te comenta, ‘pero no quiero que mi presidente se vaya’, entonces les decimos, ‘está bien, en ese caso pueden ratificar su apoyo al presidente’”, explicó.

LosÁngelesTime