El vacío regulatorio impide saber cuántas cirugías estéticas se realizan en menores en el estado; muchas ocurren en clínicas privadas donde nada se reporta
En Guanajuato, en la intimidad acelerada de los grupos de Facebook donde la vanidad se mezcla sin freno con la necesidad económica, mujeres han comenzado a recurrir a tandas para financiarse una liposucción o alguna otra cirugía estética.
Ahí, entre publicaciones que parecen inofensivas, circulan ofertas que van desde los 2 mil 500 pesos cada quince días hasta los 14 mil pesos mensuales, como si una intervención quirúrgica pudiera pagarse en abonos y en confianza ciega.
Se trata de grupos dedicados a cirugías plásticas donde personas sin certificación —ni prueba alguna de su vínculo con la medicina— ofrecen procedimientos que van desde liposucciones y abdominoplastias hasta aumento de busto o implantes de glúteos. Todo transcurre con una naturalidad inquietante, como quien vende una membresía de gimnasio.
Entre los mensajes, la urgencia se exhibe sin pudor:
“Hola chicas realizaré una tanda de 2500 quincenales. Para una cirugía alguien le interesa? León o Irapuato 4775xxxx7 mándame mensaje”.
“Buenas tardes estoy interesada en una tanda, pero en Celaya Guanajuato o cerca. Información por favor”.
“¿Alguna tanda segura?”
MILENIO contactó a una usuaria que ofertaba una tanda. Vía mensaje, ella detalló que la aportación sería “de 2 mil 500 pesos quincenales, o 5 mil pesos al mes, durante 12 meses”, lo que suma 60 mil pesos.
Las cirugías, advirtió, solo podían realizarse en León o Irapuato. Pero cuando se le preguntó por la clínica, o por los médicos que realizarían el procedimiento, respondió con silencio absoluto. Mensaje en visto.
Beatriz Rodríguez Serrano, presidenta del Colegio de Cirujanos Plásticos de Guanajuato, no suaviza su postura. Se encarga de subrayar el riesgo con la precisión de un bisturí:
“Definitivamente no estamos de acuerdo, porque existen muchos riesgos de que una persona que no tiene nada que ver con cirugías contacte a varias pacientes, las pacientes no tienen la seguridad de que las van a llevar con un cirujano plástico certificado y pueden caer con un médico que no es especialista que las va a engañar.
Ya habiendo dado el dinero, la paciente se va a sentir obligada y por ello es que no estamos de acuerdo en el tema de hacer tandas; es mejor acudir directamente con el cirujano y verificar que tenga todo en orden”, enfatizó.
Ofrecen promociones de cirugías con pago a meses
Las promociones no solo están en las tandas; también se ofrecen como si fueran paquetes vacacionales. MILENIO contactó a otra persona que, en redes sociales, promocionaba cirugías plásticas con pagos mensuales.
Se agendó una cita en una clínica en la colonia ‘Los Paraísos’, en León: un local modesto en una pequeña plaza comercial donde, pese a la apariencia discreta, se hablaba de cirugías mayores como si fueran tratamientos de spa.
Ahí se explicó que una cirugía de busto costaba entre 98 mil y 114 mil pesos, dependiendo del material de los implantes. La vigencia del precio: seis meses. Una letra chiquita que no está impresa, pero se dice suavemente en voz baja.
Luego vino el cálculo completo:
“Aparte son los honorarios del doctor y su equipo médico y esto puede variar y hacer llegar el precio hasta 120, 140 o 160 mil pesos”, respondieron, asegurando que todos contaban con certificaciones.
Ante la pregunta sobre cómo pagar para estar lista a mediados de 2026, la respuesta intentó sonar atractiva, casi amable:
“Tendrías que abonar por mes 16 mil 666 pesos. También podría ser de 15 a 20 mil pesos por mes, pero puede variar, puedes dar 30 mil pesos y luego puedes dar 10 mil, pero en promedio debes estar abonando a tu cotización los 16 mil 666 pesos. Por ejemplo, si tú ya tuvieras cubierto 75 mil pesos, puedes usar tu tarjeta de crédito para liquidar la operación”.
El cuerpo humano, convertido en un sistema de pagos diferidos.
Colegio de Cirujanos ha presentado tres denuncias en 2025
Detrás de estas ofertas, aparentemente accesibles, hay un saldo que ya comienza a documentarse. En lo que va del año, el Colegio de Cirujanos Plásticos de Guanajuato ha presentado tres denuncias sanitarias ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), debido a procedimientos estéticos mal realizados que pusieron en riesgo la vida de las pacientes.
“Son tres casos que tenemos detectados de denuncias a médicos que hicieron procedimientos y que tuvieron complicaciones graves con sus pacientes, ellas hicieron las denuncias correspondientes y están en proceso en la demanda. Pero realmente son poquitas. ¿Qué tipo de procedimiento les hicieron? Uno fue una lipoescultura, donde la paciente estaba muy grave. Otro fue una abdominoplastia combinada con lipoescultura y otra fue una lesión facial por bichectomia”, explicó Rodríguez Serrano.
La doctora advierte un fenómeno que crece como hiedra: la proliferación de médicos que, amparados en cursos o supuestas maestrías, se autonombran capaces de realizar intervenciones estéticas.
“Es más común de lo que pensamos. Actualmente hay demasiados médicos que no tienen ninguna especialidad, que toman cursos, certificaciones, estamos analizando en el estado que ya no estén permitidos este tipo de cursos, porque ahora en cualquier lugar hay cursos para aplicación de fillers, toxina botulínica, tenemos problemas hasta con dentistas y diversos tipos de médicos que están haciendo estos procedimientos”, señaló.
Hoy, el Colegio suma 57 especialistas. Se espera llegar a 80. La recomendación es simple y urgente: verificar cédula y certificación antes de cualquier intervención.
*MILENIO

