Muere Björn Andrésen, el “chico más bello del mundo” y actor de Midsommar

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El actor sueco Björn Andrésen, recordado por su papel como Tadzio en Muerte en Venecia (1971), falleció a los 70 años, según confirmó Kristina Lindström, codirectora del documental ‘El chico más bello del mundo‘ (2021).

“Nos enteramos por su hija”, declaró a la agencia AFP, al precisar que la muerte ocurrió el pasado sábado 25 de octubre. 

Andrésen, quien alcanzó fama internacional a los 15 años bajo la dirección de Luchino Visconti, se convirtió en símbolo de belleza juvenil y en figura trágica del cine europeo. Su vida estuvo marcada por la pérdida, el aislamiento y las secuelas de una fama precoz.

El descubrimiento de Björn Andrésen por Luchino Visconti

Luchino Visconti buscaba un rostro de perfección para adaptar la novela Muerte en Venecia de Thomas Mann. El director italiano recorrió países como Hungría, Polonia y Finlandia antes de encontrar en Estocolmo al adolescente ideal.

Andrésen tenía 15 años cuando acudió a las pruebas de reparto, animado por su abuela. Aunque era mayor y más alto de lo que Visconti buscaba, el cineasta no dudó. “No tuve dudas de que era él”, declaró el director durante el estreno del filme en el Festival de Cannes de 1971.

El personaje de Tadzio, de belleza “fría como una estatua” y “ojos color del agua”, simbolizaba la obsesión estética de un artista maduro, Gustav von Aschenbach (interpretado por Dirk Bogarde), en una Venecia decadente azotada por el cólera.

Aquella interpretación convirtió a Andrésen en ícono mundial y le valió el sobrenombre de “el chico más guapo del mundo”, expresión atribuida al propio Visconti durante la promoción del filme en Cannes.

De la fama al desencanto

El éxito fue inmediato, pero la exposición pública afectó profundamente al joven actor. En entrevistas posteriores, Andrésen recordó que la noche del estreno bebió en exceso para “calmar su soledad”.

Con apenas 16 años, fue llevado por Visconti a un club nocturno gay en París. “Me hicieron sentir como un apetitoso plato de carne”, declaró años más tarde.

Aunque aclaró no tener prejuicios hacia la comunidad homosexual, aseguró que la experiencia lo dejó marcado.

En 2003, en una entrevista con The Guardian, confesó que la etiqueta de el más bello del mundo lo persiguió durante décadas:

“Me sentí como un animal exótico en una jaula”. Aquella fama no solo limitó su carrera profesional, sino que alimentó un conflicto interno con su propia identidad.

*EXCELSIOR