“Me arrancaron las entrañas”; se cumplen dos años que la hija de Eufemia fue asesinada

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Foto: Alejandro Ávila

El 06 de abril de 2019 ha sido el peor día de mi vida, ahí me arrancaron las entrañas, ese maldito me quitó a mi hija Xiomara, mutiló una parte de mí cuando la encontramos muerta, señala Eufemia madre de la joven víctima de feminicidio.Una jovencita de apenas 23 años con un padecimiento mental de nacimiento fue brutalmente asesinada por quien decía que era su padre.
Eran las 8 de la noche de ese 6 de abril, cuando las dos mujeres se encontraban en su casa ubicada en la Reserva Tarimoya del Puerto de Veracruz, se escuchó una moto, y al momento patadas en la puerta, al mismo tiempo gritos de un hombre embravecido… “Ábreme, ábreme la puerta, te estoy diciendo que me abras”, Eufemia , abrió asustada, de ahí el sujeto la empezó a golpear con un palo y un machete, ya no supo más, hasta que despertó al otro día en la cocina tirada bañada en sangre, con la cabeza rota.
Recordó, que el homicida era su pareja sentimental con quien tenía varios años y nunca había sucedido algo así, pero esta vez le quitó una parte de ella, su hija más pequeña, su tesoro, como ella le llamaba.
“Me dejó en la alfombra, en la cocina, tirada, muerta en vida, él pensaba que yo estaba muerta, pero no, cuando me quise levantar al otro día, quise ir al baño, el baño estaba bañado en sangre, cuando me veo en el espejo, toda mi cabeza herida, porque me pegó de machetazos, de palazos, me agarró de las greñas a golpearme a dejarme muerta, cuando vio que no me movía con la punta del machete me quiso marcar su nombre, la primera letra de él… ya no volví en sí”.
Con lágrimas en los ojos y un dolor en el alma que la ha dejado muerta en vida, narra que al otro día que despertó, con fuertes heridas en el cuerpo, caminó a la sala y el hombre se encontraba acostado en el sofá, ella le cuestionó, ¿Antonio qué hiciste conmigo? “Volteó, se me quedó viendo, me vio con una cara de sorprendido, porque pensó que ya estaba muerta, y le dije, ¿Qué me hiciste, porqué estoy así?, entonces él me contestó, “ven, te llevo al hospital”, y en ese momento me vino a la mente mi hija, y le dije, mi hija, dónde está mi hija, corrí al cuarto como pude y me grita, ella está dormida, y al momento que iba hacia el cuarto, él (Antonio) quitó la luz, no veo nada en ese momento, me tropiezo con la cama de mi hija y al momento me jaló hacia afuera, él se metió al cuarto hablándole ”Mara, Mara, voy a llevar a tu mamá al hospital”, como si ella lo fuera a escuchar,  cuando eso, me dice, oye “Mara no despierta, Mara está fría, Mara está muerta”. En ese momento sentí que mi vida se iba, le grité ¿Qué? ¿Qué hiciste con mi hija?, por favor prende la luz, quiero ver a mi hija, prende la luz, y me dijo, si quieres te acerco a la cama; me acerca, toco el bracito de mi niña, cuando él se da la vuelta y me mete otro “trancazo, vuelvo a caer, me pego contra el ropero, me desmayé y ya no supe nada, me volvió a desmayar”.
Para Eufemia esos momentos fueron como estar en el infierno, recuerda que sus vecinos, le dijeron que el agresor la subió a su moto la cual tenía adherido un cajón de triciclo, la llevó al hospital y ahí la abandonó.
“Yo no recuerdo, me había vuelto a golpear, porque al ver él (Antonio), que yo estaba hablándole a mi hija, se da la vuelta y me mete el derechazo, caigo yo, me vuelvo a desmayar, al perder mucha sangre, es lógico que ya no volví en sí, y cuando desperté ya estaba en el hospital y él ya no estaba ahí, los doctores me dijeron que él me llevó, les dijo que habíamos tenido un accidente y lo mismo le dijo a mi otra hija Rocío”.


Hallan a Xiomara muerta y enterrada en el patio baldío detrás de su casa
Eufemia, salió ese mismo día del hospital, corrió a su casa en busca de Mara, no la encontró, fue a buscar a su hija mayor para preguntarle por ella, y la respuesta fue que del accidente que supuestamente habían tenido los tres, (Eufemia, Antonio y Mara), el sujeto tuvo que esconder a la joven, porque si la veían así los iban a encarcelar, lo cual fue una farsa.
“Ella me preguntó, mamá dónde está mi hermana, yo aún no sabía nada, estaba perdida de los golpes que me dio, y le contesté está en la casa durmiendo, yo no sabía nada, y ella me dice, no mamá, ella no está ahí, mi hermana mamá, ¿quién te hizo esto? y ¿mi hermana dónde está?”, preguntaba una y otra vez Rocío.Al tiempo de los cuestionamientos, llorando, desesperada, -dijo- No mamá, mi hermana está muerta, “Sentí que me volvía loca, al momento que me dijo que estaba muerta, él me fue a decir que tuvieron un accidente y ella se murió”.
La madre aun con dolor físico por la golpiza, regresó a su casa, empezó a buscar hasta el último rincón, gritando, desesperada, se percató que el fogón que su pareja le había construido ya no estaba en el lugar de siempre, tampoco la tierra que contenía, corrió al patio trasero y vio una loma de tierra, ahí se encontraba el cuerpo sin vida de Xiomara, había sido asesinada y enterrada por el hombre que era su padrastro.
“Esa tierra no estaba ahí, ese fogón no estaba ahí (…) mi hija mayor les habló a las autoridades, llegaron, se llevaron todo con lo que me había golpeado, se llevaron pala, todo se llevaron porque tenían las huellas de él, pero cuando les dije que esa tierra no estaba ahí, fueron, me llevan con una vecina para que no viera nada. Al siguiente día mi otra hija me dice- mamá, mi hermana no está viva, en la tierra donde dijiste que no debería estar ahí, resulta que ahí estaba enterrada mi hermana, en ese momento mi mundo se derrumbó, yo me quería morir”.Elementos de la policía ministerial, levantaron el cuerpo sin dejar a Eufemia verlo, dado a las condiciones en la que encontraron los cuerpos de seguridad.

De acuerdo con los reportes de las autoridades, presentaba golpes en todo el cuerpo y signos de abuso sexual.
Posterior a ello, los familiares de la víctima interpusieron una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE), después de meses se giró una orden de aprehensión en contra de Antonio “N”, el agresor huyó y hasta el momento no ha sido capturado.Los gritos de dolor son desgarradores, una madre que exige justicia, que desea castigo para quien asesinó a su hija. Hasta el momento el responsable sigue prófugo sin que haya pagado su crimen.
En Veracruz, al menos el 60 por ciento de los feminicidas no cumplen sus condenas, dado a que escapan de la autoridad y las búsquedas de la autoridad son simuladas, pues apenas y unos cuantos logran capturarlos y sentenciarlos. 


Denuncias por feminicidios en Veracruz en la impunidad, Veracruz segundo lugar en este delito con cifras alarmantes
De acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), hasta noviembre del 2020, Veracruz registró más de 10 mil denuncias por violencia familiar y violencia de género.
Se registraron 79 feminicidios y el Estado continúa en segundo lugar en extorsión contra el sector femenino con 284 denuncias, el tercero en secuestros con 18, y el séptimo en violencia familiar con 9 mil 572 denuncias.
En el último reporte de la Fiscalía General del Estado (FGE)  84 feminicidios fueron perpetrados durante 2020, 35 feminicidas fueron detenidos y de esos sólo 8 recibieron sentencia condenatoria en Veracruz con una pena de 40 años de prisión.
Por su parte, Estela Casados González, coordinadora del Observatorio Universitario de Violencias contra las Mujeres, lamentó que se siga viendo este delito como algo que no importe, pues recordó que la entidad veracruzana tiene dos declaratorias de violencia de género, una de ellas por feminicidios y aun así, siguen dándose estos casos, “estamos en segundo lugar a nivel nacional, pero en un estado que tiene declaratoria, no debería de estar en un segundo deshonroso lugar en materia de feminicidios”.
Aseveró, que este es un escenario preocupante, porque se le da prioridad a otros temas cuando las mujeres constituyen más de la mitad de la población en México y en el estado y se les trata con prejuicio, desdén, desprecio y burla.
El último informe del observatorio que representa la activista, puntualiza que, del mes de enero a marzo de 2021, se registraron en el Estado 26 feminicidios. De ese total, seis ocurrieron en el norte; 12 en el centro y ocho más en el sur de Veracruz. Así mismo, en estos primeros tres meses del año, hubo 29 homicidios; de estos, siete habrían sido en la zona norte; 14 en la región centro y ocho en la región sur.
También, se tienen contabilizados 159 casos de violencia contra las mujeres en diferentes situaciones (psicológica, física, sexual, patrimonial, económica y obstétrica); 55 en enero, 41 en febrero y 63 en marzo.
El documento destaca que, en este mismo lapso, se tuvieron 162 desapariciones de mujeres; de estas, 50 serían en el norte, 82 en el centro del estado y 30 en la región sur.