
A cien días de haber concluido los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014, el estado de Veracruz sigue viéndose afectado por la falta de recursos hacia algunos sectores, esto después de haber despilfarrado más de 190 millones de pesos – según el presupuesto de egresos de la página oficial- para la justa deportiva.
Desde un principio se vio perjudicado el sector educativo al suspender clases para que los estudiantes “acudieran” a ver los juego, del mismo modo se prohibieron manifestaciones aunque esto no implico evitar el caos vial y un estado endeudado. La deuda sobrepasa los límites, tan solo se deben más de 7 millones de pesos a las personas que trabajaron durante los 15 días del evento.
Algunas instalaciones también siguen sin funcionar a pesar de sus múltiples inversiones millonarias como lo es el velódromo, establecimiento que sigue cerrado a pesar de que costó 344 millones de pesos.
Otro factor que ha mermado a la población por causa de los JCC es la salud, cada vez hay más muertes por la falta de atención médica y este problema se ha dado por la falta de recursos económicos para remodelar y construir más hospitales, aseveró Antonio Sansores Sastré, diputado federal de Tabasco.
“Los hospitales que tienen 30 o 50 años, se deben de reformar, la solución no son los hospitales pero es una necesidad y es urgente porque los Juegos Centroamericanos impidieron la etiquetación de recursos para Veracruz en gran medida, hay hospitales se quedaron pendientes como el de Tantoyuca y Coatzacoalcos.”
Destacó que son necesarios los hospitales para que se atienda a la población porque cada vez son más personas y ahora no hay la adecuada vigilancia en los niveles de atención, es decir, que el estado esta “incapacitado para brindar más y mejores servicios a la población abierta”.
Sansores Sastré enfatizó que el Seguro Popular brinda mil 500 servicios contra 12 mil del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que genera una inestabilidad para la población en general.
Para concluir, el diputado federal exhortó a las autoridades para que agilicen las fórmulas de atención, ya que cada día crecen los “cinturones de miseria” por la falta de atención médica en el estado.
