IVM establece estrategias de combate al acoso y hostigamiento callejero 

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Con el objetivo de garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, las autoridades locales y el Instituto Municipal de las Mujeres de Xalapa (IMM) refuerzan las estrategias de coordinación para combatir el acoso en espacios públicos y el ámbito familiar.

La titular del Instituto Veracruzano de las Mujere  Zayra del Toro Olivares, expuso que, a través de un trabajo conjunto con las directoras municipales, se busca implementar rutas seguras y programas de sensibilización que erradiquen la normalización de conductas hostiles en la vía pública.

«Nos encantaría que con Xalapa se pudiera establecer el trabajo coordinado de la capacitación y la sensibilización en todas las rutas de autobuses y de seguir creando una cultura en el municipio del respeto a las mujeres a una vida libre de violencia.»

Destacó que la clave reside en la capacitación constante y el fortalecimiento de la cultura de la denuncia.

Recordó que las atenciones brindadas por el instituto, la violencia familiar se mantiene como la principal causa de acercamiento de las usuarias.

No obstante, dijo que existe una creciente preocupación por el acoso callejero, una problemática que históricamente ha sido invisibilizada pero que ahora cuenta con un marco legal más sólido gracias a las recientes reformas constitucionales.

«Estamos creando una cultura de la denuncia del acoso callejero ahora con las reformas constitucionales… porque es algo que no se denunciaba y ahora existen los mecanismos para poder ir garantizando estos espacios de libre tránsito. El respeto hacia nosotras no tiene que derivar de cómo estamos vestidas… sino de poder transitar con la misma seguridad que lo hacen los hombres. Esto tiene que ver con ir erradicando estos estereotipos”.

Mencionó que prácticas comunes, como los «piropos» o silbidos, no deben ser normalizadas, ya que generan incomodidad y vulneran la seguridad de las ciudadanas.

Agregó que el reto actual es transformar la percepción social para que cualquier persona pueda caminar de manera segura, sin importar su vestimenta o el trayecto que recorra.