Illian Hernández aún sueña despierto; jugar en el América lo considera increíble

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De acomodar un par de piedras sobre el piso para reventarlas con un balón creyéndose Cristiano Ronaldo, a convertirse en delantero del América, es un logro que Illian Hernández presume todavía incrédulo, porque siente que sueña despierto.

Nació en Fresnillo, Zacatecas. Creció como hijo único. Y como muchos niños soñaba en ser futbolista profesional, pero de la mano de las exigencias de sus padres estaba la formación académica.

Sin embargo, el anhelo de jugar en Primera División tomó forma durante la universidad.

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Mis padres siempre me dieron libertad de escoger, vieron un futuro en mí en el futbol, lo mismo mis entrenadores. Me dijeron que si quería estudiar, adelante, o ser futbolista también, que me apoyarían de la misma manera. Antes de quedar campeón goleador (en 2020 con Mineros), yo prefería el estudio, estaba en Ingeniería Civil, entonces me quedo con dos años de carrera y campeón goleador”, señala en entrevista con Excélsior.

Illian aparenta serenidad, pero detrás de su sonrisa esconde una energía que fue la detonante en su niñez para involucrarse a fondo con el futbol.

Siempre tuve contacto con el balón, los amigos en la calle, dos piedras que poníamos de porterías, es algo significativo. Se me fue dando con base en que mi mamá me decía: ‘tienes que hacer esto, porque eres muy desmadroso, -ríe- y me metió al futbol para quitarme esa energía”.

Los recuerdos de su infancia siguen frescos. Los considera valiosos.

Mis padres hicieron una sacrificio muy grande, para que yo pueda tener todo esto”, señala privilegiado, pero con la promesa de un día concluir sus estudios universitarios.

Saliendo de la escuela mi papá o mi mamá se salían apurados de sus trabajos, me llevaban al entrenamiento. Otras veces me apuraban a que terminara mis tareas de la escuela, porque entrenábamos en la noche, todo eso lo respeto mucho de mis papás”.

ALMADA Y JARDINE, CON LA MISMA INTENSIDAD

Aunque es naciente la experiencia con el América, el poco tiempo  tiene maravillado a Illian Hernández, quien muestra su comodidad con el alto nivel de exigencia del técnico André Jardine, porque en intensidad es parecido a su anterior mentor en el Pachuca, el uruguayo Guillermo Almada con quien sobresalió.

Son igual de intensos, pero cada uno a su forma: América, con Jardine, tiene más de esperar al rival, de aguantar y tener el control del equipo. Con Almada es ir al frente todo el tiempo, siempre atacar”.

Decidido a convencer al estratega de las Águilas, Illian resalta que “estoy enfocado en aprovechar los minutos, tengo la confianza que me dio Jardine desde el primer día, debo aprovechar eso”.

De igual manera, el delantero apunta que América es un trampolín para cumplir nuevos sueños: “Estoy con una gran ilusión de ser campeón otra vez, pero necesito primero estar en sintonía con el equipo. A corto plazo pelear un lugar en América, ser titular; a largo plazo ir a la Selección y jugar en Europa. Son los objetivos ahorita”.

*EXCELSIOR