– Investigan causas tras derrame de crudo.
El hallazgo de una tortuga lora sin vida en playas de Boca del Río generó preocupación entre turistas y prestadores de servicios, debido a que inicios de este mes de marzo se registró un derrame de hidrocarburos al sur de Veracruz, cuya mancha se ha extendido hasta la zona costera central de la entidad.
El ejemplar fue localizado específicamente en la denominada «Playa Tortuga», una zona conurbada con el puerto de Veracruz, donde bañistas que disfrutaban de la tarde se percataron de la presencia del animal marino sobre la arena.
Debido a que la tortuga ya presentaba un avanzado estado de descomposición, se estima que el cuerpo permaneció a la deriva en el mar durante al menos tres días antes de que el oleaje lo arrojara a la orilla, activando de inmediato el interés de las autoridades ambientales para determinar el origen de la mortalidad.
El suceso ocurre en un contexto de alerta ambiental en la región, derivado del derrame de hidrocarburos reportado desde la primera semana de marzo en zonas aledañas como Alvarado.

Testigos del hallazgo opinaron que la contaminación por petróleo podría ser la causa directa del deceso del animal, dada la cercanía con las áreas afectadas por la mancha de crudo.
Sin embargo, personal de guardavidas que acudió al sitio señaló que el ejemplar presenta una fractura visible en el caparazón, lesión que comúnmente es provocada por el impacto de hélices de embarcaciones de gran calado que transitan frente al puerto, lo que añade una línea de investigación adicional sobre accidentes por navegación.
Las autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y biólogos locales han sido notificados para realizar la necropsia correspondiente y confirmar si la causa de muerte fue por intoxicación química, traumatismo o una combinación de factores ambientales.
La pérdida de ejemplares de esta especie es particularmente sensible para el ecosistema de Veracruz, ya que las playas de la zona metropolitana funcionan como áreas de anidación y tránsito para diversas variedades de tortugas protegidas por leyes federales.
Este incidente subraya la urgencia de evaluar los daños colaterales que la actividad industrial y el tráfico marino están generando sobre la fauna silvestre en el litoral del Golfo de México.
Mientras se retiran los restos del quelonio para evitar riesgos sanitarios en la zona turística, se ha recomendado a los visitantes no manipular ejemplares de fauna marina que lleguen a la costa, ya sea vivos o muertos, y reportar de inmediato cualquier avistamiento a las corporaciones de auxilio.
La vigilancia en las playas de Boca del Río se mantendrá reforzada para detectar la posible presencia de más ejemplares afectados o restos de hidrocarburo que puedan seguir recalando en la arena.
Las organizaciones ambientalistas han reiterado su llamado a las autoridades federales para que se agilicen las labores de limpieza del derrame petrolero y se minimice el impacto mortal sobre las especies marinas que habitan en el sistema arrecifal veracruzano.

