Mónica, de 27 años, fue hallada sin vida en aguas del río Tecolutla, a la altura del municipio de Papantla, en la zona norte del estado de Veracruz, caso que es investigado por las autoridades como un posible feminicidio.
Tras varias horas de incertidumbre, este sábado 28 de febrero familiares de la víctima acudieron a las instancias ministeriales para identificar oficialmente a la mujer, quien era residente de la colonia Unidad y Trabajo.
El hallazgo, que ha conmocionado a la comunidad de Paso de Valencia, fue realizado inicialmente por pescadores de la zona, quienes alertaron a las autoridades tras observar un bulto del que sobresalía calzado deportivo.
El cuerpo de la joven se encontraba amarrado a un costal con piedras, una técnica presuntamente utilizada por los agresores para evitar que los restos salieran a la superficie. Durante las diligencias realizadas por el personal de Servicios Periciales, se detectó que Mónica presentaba huellas de violencia y un traumatismo craneoencefálico severo, lesión que podría haber sido la causa de su muerte.
Ante estos indicios, la Fiscalía General del Estado (FGE) activó de inmediato el protocolo de investigación por el delito de feminicidio. La identificación de Mónica fue posible gracias a señas particulares descritas por sus allegados y confirmadas en el servicio forense.
La joven contaba con varios tatuajes distintivos: el número “777”, la silueta de un avión en el brazo derecho, diversas figuras en ambas manos y dos rostros tatuados en el área del abdomen. Estos elementos, junto con la vestimenta, permitieron a la familia concluir el proceso de reconocimiento legal para reclamar el cuerpo.
Este violento suceso deja profundas secuelas en el núcleo familiar, ya que se confirmó que Mónica deja a un menor en la orfandad. Mientras los deudos realizan los trámites para brindarle sepultura, grupos de la sociedad civil y colectivos feministas en la región norte de Veracruz han comenzado a exigir celeridad en las investigaciones.
Se busca que las autoridades no solo esclarezcan el móvil del crimen, sino que logren la ubicación y captura de los responsables de este acto que se suma a la estadística de violencia de género en la entidad.
Hasta el momento, las autoridades ministeriales mantienen diversas líneas de investigación abiertas, analizando el entorno cercano de la víctima para determinar si existían antecedentes de amenazas o violencia previa.

