Golpe de Tecla: Las multipropiedades de los poderosos

0
453

Noe Zavaleta  (1 de 1)Ninguna duda cabe que a los políticos, Miguel Ángel Yunes Márquez –alcalde de Boca del Río- y al diputado local independiente, Renato Tronco Gómez –ex alcalde de Las Choapas- se les pueden tener sospechas veladas de enriquecimiento ilícito, de haber utilizado recursos públicos para promocionarse y ascender políticamente e incluso de tener tráfico de influencias con familiares y amigos cuando tuvieron la “plenitud del pinche poder”.

Sin embargo, estos juicios de procedencia que envió la Fiscalía General del Estado (FGE) y que habrán de convertirse en próximos días en “desafuero” del aún alcalde y el aún legislador local independiente, podrían ocasionar el destape de una caja de pandora, tomando en consideración, que el ciudadano común y corriente, el cibernauta bien informado, la opinión pública y la ciudadanía en general ya no se tragan el cuento de los bienes patrimoniales bien habidos.

Bajo una máxima de que la “la ley, tiene que ser parejas para todos” y por si duda cupiera, adoptar el refrán popular de “no veas la viga en el ojo ajeno”, la Fiscalía General del Estado, políticos de oposición, líderes de opinión y economistas tendrían que voltear a ver las siguientes propiedades en Xalapa y en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

Una vez que Policías Ministeriales –por petición de diputados locales del PRI, José Ramón Gutiérrez y Tonatiuh Pola- ya le echaron un ojo a la residencia majestuosa de “El Conchal” y al rancho ganadero de Tronco en Emiliano Zapata, los directivos de la FGE, de la Contraloría General del Estado, del Órgano de Fiscalización y de ser necesario de la Secretaria de Finanzas y Planeación (Sefiplan) tendrían que sacar cuentas de lo siguiente:

¿Cuánto valen las multipropiedades del aun Secretario General del Trabajo y Previsión Social (STyPS), Gabriel Deantes en el fraccionamiento Las Ánimas?. Tres residencias de finos acabados de mármol gravito y carrara. Una de las mansiones con vista al lago, para sí el residente desea salir caminando para dar de comer a los patos. Estas tres viviendas en fraccionamientos exclusivos, más una plaza comercial, más algún micro y mediana empresa que tenga por ahí guardada, pudo haber sido adquirida con los salarios de Deants como funcionario medio de Sefiplan, Secretaria de Educación de Veracruz y como encargado de las finanzas del PRI estatal, en una trayectoria política no mayor a los tres lustros.

¿Habrá enriquecimiento ilícito en los multinegocios de la ex vocera de Javier Duarte y hoy presidenta de la Fundación Colosio, María Georgina Domínguez Colio?. Los policías ministeriales de la FGE estarán en la disposición de hacer una inspección ocular en la avenida Orizaba, donde Domínguez aglutina una cafetería, la empresa Quadratin, la empresa Telenews, Conexión Veracruz y la propia Fundación Colosio. Una diligencia ministerial de la propia fiscalía se animaría a extender la indagatoria a las propiedades de la ex vocera en La Pitaya, en la carretera a Briones, propiedades que la llamada “Juana de Arco” –bautizada así por sus columnistas afines- adquirió en lo que va de este sexenio, pues hace diez años solo era reportera y hace cinco despachaba como asesora de prensa del gobierno de Veracruz.

En un destape de la “caja de pandora” de los enriquecimientos ilícitos de Veracruz, la Fiscalía General del Estado, la Comisión Instructora del Congreso Local y la voluntad política de ORFIS, Sefiplan y Contraloría, permitirían y darían curso a  juicios de procedencia para investigar a la actual delegada federal de Profeco, Elizabeth Morales García quien acumula dos residencias en Xalapa, una mansión en Emiliano Zapata y en lujoso departamento en Boca del Río.

Bajo una sospecha de enriquecimiento ilícito, también sería oportuno que las autoridades pertinentes checaran los bienes patrimoniales de los panistas, Miguel Yunes Linares, Enrique Cambranis y Joaquín Guzmán Áviles, pero también de los ex panistas, Eduardo Vega Yunes, Silvía Monge y Xochitl Tress Rodríguez, quienes de ser panistas críticos del gobierno de Duarte, pasada la mitad del sexenio “descubrieron” –por arte de magia- las bondades de la prosperidad. 

En la misma tesitura de amasamiento de fortunas, para nadie es un secreto que el actual delegado de la Secretaria de Desarrollo Social, Marcelo Montiel Montiel acumula una fastuosa mansión en su natal Coatzacoalcos, que Erick Lagos tiene ranchos ganaderos en el sur del Estado, que Jorge Carvallo también tiene multipropiedades.

Tal vez, el cargo de enriquecimiento no justificado también aplique para los funcionarios medios y menores de la prosperidad o a los diputados incipientes en política y que hoy ya viven en Monte Magno, a los que residen en el Club de Golf de Xalapa, a quienes tienen hasta los “ventanales blindados” a prueba de balas en zonas residenciales. También a los vecinos de Yunes Márquez en El Conchal, o a los residentes de “El Estero”.

Caso sui gieneris merece la investigación que podría tener el actual diputado priista, José Ramón Gutiérrez quien empezó a “amasar” su fortuna como tesorero de un municipio panista y hoy la ha ido consolidando como priista.

O como el historial de otros funcionarios y ex servidores públicos del gobierno próspero ya comenzaron a invertir en bienes raíces: Compra de departamentos, construcción de hoteles, así como parque vehicular de camiones foráneos, tracto camiones para traslado de perecederos y hasta camiones de limpia pública.

Este deber factico de la FGE, apoyado con la instructora del Congreso Local, y el respaldo de la CGE, ORFIS y Sefiplan debería de ser aplicado en lo que resta del sexenio, antes de que caigamos en la ya clásica: “A mis amigos, justicia y gracia, a mis enemigos…justicia nada más”.

La frase de la semana 

“José Ramón es un político pequeño”, el alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez y ex amigo del ex panista, José Ramón, quien hace tres años abandonó al PAN para integrarse al PRI quien como bienvenida le regaló una diputación plurinominal.

Comentarios

Twitter: @zavaleta_noe

E-mail: nzavaleta10@gmail.com