Desastre turístico
Un fin de semana, el maestro en Economía, Carlos Quiroz Sánchez, viajó a Catemaco.
Y como el agua de la laguna todavía está fría se desplomó la producción de togogolos, un atractivo turístico del pueblo, y quedó con las ganas.
Entonces miró alrededor y descubrió un pueblo muerto de inanición económica. Los lancheros, por ejemplo, mirándose unos a otros ante la precariedad turística.
Los hoteles, vacíos. Incluso, la recepcionista le dijo: “Esperamos que Semana Santa sea bueno”.
Otro día viajó del puerto jarocho a Xalapa y miró de ida y vuelta un montón de anuncios a orilla de carretera invitando a visitar el teleférico de Orizaba, el último atractivo del pueblo, luego que “El cerro del borrego” quedó pelón.
Y fue a Orizaba para treparse al teleférico con su familia. Estaba descompuesto. Fuera de servicio. Y era la quinta ocasión seguidita.
Así, recordó el carnaval jarocho: el magnate Harry Grappa, secretario de Turismo, por ejemplo, dijo que aterrizó un millón de turistas. Javier Duarte, el gobernador, que más de dos millones.
Pero resulta que los graderos hasta efectuaron un mitin frente a palacio municipal exigiendo una indemnización porque les fue mal.
Incluso, los restaurantes vacíos y también con bajo nivel los hoteles.
Quizá, la cuesta de enero que habría llegado a febrero. Acaso la inseguridad.
Resumió la política turística del sexenio próspero:
Comer picadas y gordas en el Sanborcito, tomar un lechero con canilla en La Parroquia, emborracharte en Los Portales y oler las fétidas y hediondas aguas de la playa.
SORPRESA: VERACRUZ CON MISMA AFLUENCIA TURÍSTICA QUE CANCÚN
Y si alguna duda existiera de la errática estrategia turística, el economista Carlos Quiroz se va a la estadística, por ejemplo, del INAH, Instituto Nacional de Antropología e Historia, con sede en Veracruz, sobre la indolencia y el menosprecio con que Harry Grappa maneja los centros históricos, un gran atractivo en otras latitudes del país.
En el mes de febrero, 2014, tiempo de carnaval, el INAH documentó los turistas a Veracruz, en un total de 44,023, de los cuales el 1.51% fueron extranjeros, la mayoría de Estados Unidos, y eso que Leticia Perlasca viajó hasta Rusia, con cargo al erario, promoviendo el turismo.
El 84.93 por ciento de los turistas fueron al Castillo de San Juan de Ulúa. 1,821 en total.
El 9.23 por ciento, al baluarte de Santiago. 1,828.
El 2.15 por ciento, a Tres Zapotes, en Santiago Tuxtla. 385 turistas.
El 0.91 por ciento, al museo de Las Palmillas. 180 turistas.
El 0.83 por ciento, a El Zapotal. 165.
El 78.78 por ciento, a El Tajín. 19,084.
El 11.39 por ciento, a Cempoala, 2,760.
Lo anterior, dice, testimonia con claridad la falta de promoción a los centros turísticos por excelencia.
Casi casi, explica, el turismo llega por inercia. En ningún momento como una reacción a una política agresiva en la materia.
El colmo: según Leticia Perlasca, la primera secretaria de Turismo del Duartismo, la afluencia anual era de 7 millones de turistas.
Según Harry Grappa, un año después, había subido a 8 millones, como en el último año, 2014.
Pero, oh paradoja, según la estadística nacional, en los años 2013 y 2014, Cancún y la Riviera, en Quintana Roo, tuvieron 7 millones de turistas en el año.
Tal cual, miente por completo el magnate turístico Harry Grappa, dueño de un holding de siete empresas que trabajan con el gobierno de Veracruz.
LA CAJA CHICA DE FIDEL HERRERA
Otro dato alarmante según el maestro en Economía: según Greenpeace, además de SEMARNAT, que ha sido satanizada desde el duartismo, Veracruz, Jalisco y Campeche tienen las playas más contaminadas del país, pues las aguas residuales e industriales caen al Golfo de México.
Y eso que durante el fidelato efectuaron inversión súper millonaria para, según el boletín, sanear la bahía, que más bien fue una gigantesca caja chica del góber fogoso y gozoso.
Así, cada segundo caen en tales entidades federativas 124 mil litros de agua putrefactas sin tratar.
Por eso, apenas el turista entra al puerto jarocho por la zona norte a cualquier hora del día el primer saludo, la bienvenida, son los apestosos olores de las aguas negras.
LOS ALCALDES, UNA NULIDAD
Cada vez que Carlos Quiroz viaja del puerto jarocho a Xalapa a sus tareas académicas desayuna en Rinconada, el paraíso de las garnachas y los huevos hervidos, que por cierto lo mantienen delgado.
Dice que tal hábito se lo enseñó Enrique Levet Gorozpe, líder estatal del FESAPAUV, quien cada año cuando los maestros viajan a la capital para desfilar el primero de mayo desayunan en Rinconada, pues al “Papo” también le encantan las garnachas, recuerdo de su juventud, líder estudiantil, cuando era pobre e indocumentado.
Pues bien, por aquí fue construido el libramiento vial… Rinconada se desplomó en su economía y, a la fecha, nunca, jamás, los alcaldes de Emiliano Zapata han tenido la imaginación para colocar letreros a orilla de carretera invitando al paraíso de las garnachas y los huevos hervidos, tan sabrosos que caían cuando se viajaba en tren de Veracruz a México.
Los alcaldes, dice, también son culpables del desastre turístico que vive y padece Veracruz.
Es el mismo caso, plantea, de los museos de norte a sur y de este a oeste con un bajo nivel de visitas, pues nadie los promociona, y refiere el museo del café, El cafetal, en Coatepec, donde se muestra al turista todo el proceso industrial y, sin embargo, ni siquiera Adolfo Mota, hijo ilustre, lo ha visitado.
Es el mismo caso, por ejemplo, de los museos de Adolfo Ruiz Cortines, Agustín Lara y el Naval, en Veracruz y Boca del Río.
En San Cristóbal de las Casas, dice el master en Economía, hay un museo histórico de los chamulas. Y en Veracruz los indios son Juan Simbrón, cuyo nombre (luego de tantos favores a los gobernadores) será endilgado al festival Tajín para llamarse festival Tajín Juan Simbrón.
Pero en ninguna de las ocho regiones étnicas de Veracruz hay un museo indígena y eso que Octavio Paz se desvivió con un libro hablando sobre las caritas sonrientes.
La industria turística… un desastre más en la tierra jarocha, donde lo único que Veracruz ha dado al mundo son Agustín Lara, Adriana Abascal, Salma Hayek, Paquita la del barrio, Yuri, Ana de la Reguera, los voladores de Papantla y Olivia Gorra, la soprano exitosa de Coatzacoalcos, que tanto ha promovido el duartismo por el paisanaje, claro.
POSDATA: Si 30 agentes federales del Instituto de Migración renunciaron de manera masiva, según el delegado José Tomás Carrillo junior, por extorsionar a los migrantes, habría de aplicar aquel principio pedagógico de que si un maestro reprueba al 50 por ciento de la clase quien está mal es el profe y en ningún momento los alumnos…¿Tantos agentes federales metidos en el chantaje a los indocumentados?…Pues entonces ¿cuál es la chamba de Carrillo junior?…¿Se le habrían “salido del huacal” porque el delegado exigía más de lo normal y lógico, digamos, el 20, el 25 por ciento del diezmo y se hartaron de la ambición sin límites del jefe?…Como dicen los clásicos, es pregunta, delegado, es pregunta…


