Expediente 2015

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LUIS_VELAZQUEZLos enemigos se reencuentran

Una vez más, los destinos de Adolfo Mota (PRI), Constantino Aguilar (PRD y PT) y Marcos Salas (ahora Movimiento Ciudadano) vuelven a empalmarse.

El trío, atrás de la diputación federal como candidatos de sus partidos políticos.

Desde luego, la pelea electoral habrá de darse entre Motita y Constantino, y más, porque el distrito de Xalapa rural es cien por ciento campesino, en donde de entrada Aguilar la lleva de ganar, pues fue líder de la Liga de Comunidades Agrarias.

Pero más aún porque hasta apenas antier Aguilar era priista y luego de 32 años de militancia en el tricolor decidió cerrar tal capítulo partidista de su vida para mudar en perredista y/o petista donde, por cierto, desde años anteriores milita uno de sus hermanos.

Egresado de la facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, con maestría en Administración Pública, originario de Alto Lucero, maoísta que fue en aquellos años de Hugo Andrés Araujo y los hermanos Salinas de Gortari, siempre navegó a contracorriente en el priismo.

Y se hartó. Y por eso su renuncia.

Por ejemplo, fue diputado local, porque luego de que Raúl Ramos Vicarte, entonces presidente del CDE del PRI, lo bloqueó por completo, y solo le dejaron el camino de la sublevación y tomó el edificio del partido rojo.

Incluso, entonces era líder de la Liga de Comunidades Agrarias, y demandaba unos espacios para el sector campesino.

Fue aquella la primera ocasión cuando se enfrentó con Adolfo Mota, pleno alemanismo, y no obstante derrotó al par.

En el año 2003, buscó la candidatura a diputado federal y una vez más Mota, aliado con los suyos, y ya como dirigente estatal del partido oficial, una vez más lo bloqueó y ni modo, lo fregó con su candidato, el profesor Gustavo Moreno.

En el año 2006 se lanzó como diputado federal por el distrito de Xalapa, pero fue derrotado por Marcos Salas, entonces abanderado del PAN, y entonces se le apareció Ranulfo Márquez Hernández, quien con los suyos presionó a los alcaldes de la región para que votaran en su contra.

Y fue derrotado.

Ahora, con Alfredo Ferrari Saavedra de presidente interino del CDE del PRI, quiso registrarse como candidato para el distrito de Xalapa rural, y le cerraron todas las puertas, pues el dedazo democrático se había inclinado por Motita, su antiguo adversario, enemigo y opositor.

Por eso ha renunciado al partido donde permaneció más de un par de décadas esperando una oportunidad, y más porque su lucha es campesina en un Veracruz donde cada vez se multiplica la migración del campo a la ciudad, a la frontera norte y a Estados Unidos, ante la miseria, la pobreza y la jodidez.

 

RETRATO HABLADO

 En su carta de renuncia con fecha 17 de febrero, Aguilar Aguilar es breve.

Dice a Ferrari Saavedra:

“Por este conducto te presento la renuncia como militante del PRI a partir de esta fecha.

Gracias. Bendiciones”.

Pero… en una carta a la militancia expone razones concretas y específicas:

Una. “El ejercicio del poder de manera autoritaria de quienes se han apoderado del gobierno de Veracruz”.

Dos. “Un pequeño grupo que se ha engolosinado con el poder político para atropellar a la sociedad y arrasar con el presupuesto público”.

Tres. “Una elite en el poder gubernamental que se ha distinguido por la corrupción, la impunidad y la ineptitud para atender y resolver los asuntos públicos y conflictos sociales”.

Cuatro. “Un grupo que han actuado como verdaderos piratas que sólo buscan el botín’’.

Cinco. “El ejercicio de la autoridad sin legitimidad que han utilizado para servirse a sí mismo de manera egoísta”.

Seis. “Una elite que usa el presupuesto para promoverse y protegerse y piensan que son dueños de todo y buscan que quienes los sustituyan les protejan su cuestionada imagen y reputación, sus posiciones y posesiones y temen perder lo que han acumulado de manera ilegítima, por eso, incluso, reformaron la Constitución para una gubernatura de dos años”.

Siete. “Un grupo que ha atropellado de manera irrespetuosa al sector más noble y leal que tiene el PRI, como el sector campesino y que llegaron al grado de violentar el estado de derecho, estatutos y la comisión de procesos internos, pero además sin convocatoria, ni delegado del comité ejecutivo nacional dela CNC quisieron imponer un dirigente”.

Tal cual, Constantino Aguilar retrata a la generación fidelista que ya lleva 15 años trepados en el poder, y en lo que incluye a los Duarte, los Lagos, los Carvallos, los Mota, los Ranulfo, los Silva, los Zarrabal, etecé, etecé.

 

FALTA UN GRAN LÍDER PARA TANTO HARTAZGO SOCIAL

 Desde luego, la candidatura a diputado federal de Marcos Salas es una vacilada, pues sólo va para restar votos a Constantino y favorecer a Motita.

Pero, bueno, el hartazgo social a la pobreza y la miseria, y a la inseguridad y a la baja calidad educativa y de salud pública bulle en el distrito de Xalapa rural y sólo falta un líder que abandere tal causa con eficacia.

He ahí la gran oportunidad del ex priista que decidiera marcar una raya luego de 23 años de militancia.

 

POSDATA: Según las versiones, mientras Héctor Yunes y Javier Duarte limaron heridas y restablecieron la amistad, el senador Pepe Yunes Zorrilla se mantiene, inflexible…Incluso, ha anunciado que vigilará la aplicación de los recursos federales para carreteras y caminos en Veracruz, y más ahora cuando la Auditoría Superior de la Federación ha revelado que el gobierno próspero ocupa el primer lugar en el lodazal administrativo… Incluso, ha subrayado que Veracruz es el más endeudado del país con un aproximado de 41 mil 355 millones de pesos… Y, por eso mismo, ha advertido de que continuar tal cual el sistema financiero colapsará en la tierra jarocha… Más aún cuando las finanzas públicas tanto del gobierno del estado como las municipales se endrogan con cargo a los presupuestos de los sucesores…