
- Carmen Salinas, diputada pluri •Espina clavada en Javier Duarte •Marmiko, para un cargo público
I
Mario Moreno, Cantinflas, filmó una película intitulada “Si yo fuera diputado”.
Nunca, por desgracia, pudo llegar al Congreso de la Unión para cumplir al pie de la letra su legítimo sueño cinematográfico.
Pero, bueno, Carmen Salinas, la famosa “Corcholata”, la Aventura, la Fichera, lo será a partir del mes de septiembre.
Y lo será, además, por la vía pluri, sin gastar un solo centavo, sin hacer campaña, sin exponerse al tribunal electoral del pueblo en las urnas.
Encumbrar a los actores y cómicos de sus pueblos en los Congreso locales, aun cuando tenga está pendiente un rastreo de la información, alrededor de lo siguiente: ¿Quién es el padrino y/o la madrina de Carmen Salinas para allanarle el camino a la Cámara de Diputados?
Así, el presidente Enrique Peña envía un mensaje a los gobernadores de la nación, como es arroparse en los cómicos para ganar elecciones.
Por ejemplo, el “Marmiko”, aquel payaso de fiestas infantiles metido a reportero, tenía como su único sueño en la vida ser rey del carnaval.
Y lo fue.
Lástima, sin embargo, que el mensaje peñista llegó tarde y a destiempo a Veracruz con Carmen Salinas pues, de lo contrario, Javier Duarte hubiera lanzado a Marmiko para diputado federal.
Lástima, también, oh paradoja, que “La corcholatita”, una señora de piel blanca, ojos verdes, chiquita, finita, delgadita, que andaba en Los Portales… ya falleció, pues de lo contrario algún gobernador le podría haber lanzado al Congreso local.
Lástima, de igual manera, que nadie tuvo la sensibilidad de Peña Nieto, pues Joe de Lara, reportero, conductor televisivo, promotor artístico, animador de fiestas, siempre soñó con la alcaldía de su pueblo, Tierra Blanca, y toda la vida Fidel Herrera, de quien se decía su amigo, lo engañó con la esperanza.
II
Pero, bueno, si el gobierno de Veracruz creó la subsecretaría de Fomento Ambiental para una chiquilla de 23 años, y si Telever tenía un par de diputados locales en la LXIII Legislatura, pues ahora uno quedará en el Congreso local y la otra irá para la federal, bien pudo el duartismo nombrar en la SIOP, por ejemplo, a un payasito de la filial de Televisa en la tierra jarocha.
Así, mínimo, Javier Duarte se pondría al nivel de Peña Nieto, quien nombró procuradora General de Justicia a Arely Gómez como una concesión a Televisa.
Es más, si alguien lo considerara un agravio social y político, luego de que el arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, levantó la mano a Érick Lagos como el mejor diputado federal que será, vaticinó, algún pastor evangélico pudiera ser nombrado, digamos, subsecretario de Patrimonio Religioso del gobierno del estado.
Todavía más: dado el desastre económico y financiero en el gobierno jarocho por culpa de las sospechas y dudas de la Auditoría Superior de la Federación, un astrólogo, un curandero, un cuijo, causarían mucho bien al duartismo con un cargo público para aplicar una limpia todos los días al gabinete legal y ampliado, con permiso, claro, de su majestad Gerardo Buganza Salmerón, quien desearía encomendar el barco sexenal a los designios de Dios.
III
Se ignora si Paquita la del barrio aceptara una chambita en el duartismo para acabar el sexenio.
También si Ana de la Reguera quisiera, luego de su vocación social y política en el rescate y proyección de La Antigua.
Incluso, con todo y que Yuri ha dicho que el duartismo la rechaza, y ahora que es cristiana, podría ser tentada con algún cargo público, por ejemplo, directora del Instituto de Cultura, el IVEC.
Es más, mucho ganaría el sexenio próspero si, por ejemplo, sedujeran a Salma Hayek, digamos, para secretaria de Protección Civil.
También, y dado su éxito empresarial en Estados Unidos y ahora, metida en la conquista de Francia, como la sexta secretaria de Finanzas y Planeación.
Así, Salma, Yuri, Ana de la Reguera y/o Paquita la del barrio causarían más expectativa nacional que Carmen Salinas, dado que a los 81 años de edad sólo irá al Congreso de la Unión a dormir.
Claro, Ramón Ferrari Pardiño, con sus chogumas y chogumasas y su vocación innata de cómico para contar chistes y chismes colorados a los gobernadores, haría mejor papel en el PRI, su legítimo sueño de toda la vida, que su primo hermano, Alfredo Ferrarri Saavedra.
Y, por tanto, Ramón Ferrari ante Carmen Salinas se la llevaría de calle, pues el dentista titular de SEDARPA, además de contar chistes y chismes con gracia, es político, mientras “La corcholata” es una genio, cierto, de los chascarrillos; pero sin oficio en la administración pública, y menos, mucho menos, en la tarea legislativa.
El pueblo de Veracruz solo espera que Javier Duarte se saque la espina que le ha clavado Peña Nieto con Carmen Salinas de candidata pluri.
Cúmplase, entonces, al pie de la letra…

