El desafiante trabajo técnico de las mujeres tras el telón del festival

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Guanajuato, Gto. Detrás de los telones de cada escenario del Festival Internacional Cervantino (FIC) se esconde una compleja actividad de la que se encarga el equipo de producción para que se desarrollen los espectáculos. Hoy día, este encuentro es un gran reto para los técnicos del país involucrados en hacer posible cada presentación artística, porque se requiere exigencia y sincronización perfecta.

Miriam Romero, Andrea Pérez, Andrea Guadalupe Ramírez, Daniela Nicté Madrid y Dalia Quinto Muñoz forman parte del equipo de producción que hace posible que los conciertos, obras de teatro y de danza, así como performances, se realicen en tiempo y forma.

Como jefas de foro de los escenarios del Cervantino se encargan de las conexiones humanas de todo el equipo de profesionales que interviene en un espectáculo; parte de su trabajo consiste en solucionar cualquier imprevisto que se presente antes y durante una presentación.

En entrevista con La Jornada, Miriam Romero, jefa de foro del escenario en la Alhóndiga de Granaditas de Guanajuato, explicó que a diferencia de otros espacios, como el Teatro Juárez o el Auditorio del Estado, en la histórica explanada la dinámica es diferente por las dimensiones y el tipo de espectáculos que se presentan.

«Tiene otro funcionamiento. Ha sido todo un viaje trabajar aquí con todo el equipo. Desde armar la estructura del escenario y hacer las pruebas todo el tiempo y en cada concierto, aunque también tenemos espectáculos de danza y el ritmo de trabajo es bastante fuerte durante todo el festival, porque en la noche termina un acto y al siguiente día se presenta otro; entonces, debemos trabajar de noche en las luces para tener todo listo y que se pueda hacer la prueba de sonido. Es como magia lo que se construye en esta caja negra, un espacio donde no había nada hasta que se levanta el escenario.»

Sobre la oportunidad de estar al frente de uno de los escenarios más imponentes del festival, Romero comentó que «el área técnica de las artes escénicas en general ha sido un espacio principalmente masculino, pero desde que entré, hace cuatro años, el FIC ha puesto a mujeres en las áreas técnicas».

Para Andrea Pérez, jefa de foro en el Auditorio del Estado, su trabajo es de «mucho estrés; hay que saber lidiar con él». También es importante la comunicación entre el equipo y encontrar un equilibrio en todas las áreas.

“El tiempo es uno de los grandes retos en una producción, pero en el festival todo el equipo tiene la preparación y estamos atentos a resolver cualquier situación que se presente.

«En el premontaje atendemos las especificaciones de las compañías; por ejemplo, el grupo que sigue nos pide las medidas exactas de acuerdo con un plano que nos mandaron, y con las proporciones que tiene el teatro nos encargamos de tener todo preparado para que cuando lleguen se optimicen los tiempos.»

Andrea Pérez agregó que en su cargo sirve de enlace entre las áreas involucradas en la producción. «Debemos conocer todo lo que necesita la compañía para comunicarnos con ellos e intercambiar opiniones y llegar a acuerdos, porque el objetivo es que la función salga de la mejor manera en todas las formas.

«Es ser enlace entre las áreas de iluminación, audio, video, tramoya, utilería, vestuario, jefes de sala. En muchas ocasiones, somos quienes recibimos a otras áreas como las de comunicación y difusión. Implica estar atento a todo.»

Cada compañía tiene sus requerimientos

La jefa de foro del Teatro Principal, Daniela Madrid, comentó que en su caso la mayoría de los espectáculos han sido de danza, por lo que más allá de la parte escenográfica se ha centrado en la iluminación.

«Esto ha sido un reto, ya que claramente se necesita conocimiento técnico de los aparatos y de los requerimientos que pide la compañía. El festival cuenta con un buen equipo que se encarga de montar todo lo relacionado con la escenografía, Los Lobos; ellos hacen toda la distribución a los teatros. Contamos con logística para que cada escenografía y equipo llegue al escenario indicado.»

Para Madrid, es una casualidad que sean mujeres las encargadas de los escenarios. «Ahora somos mayoría en esta parte de la producción teatral. Estamos contentas de estar en estos espacios y en un lugar que hasta hace algunos años estaba dominado por la parte masculina».

Dalia Quinto, responsable del Teatro Cervantes, expresó que «el tiempo es un factor determinante» en su trabajo, sobre todo en un festival como el Cervantino, «porque entra un grupo y sale otro, hay funciones en la mañana y a veces se ofrecen dos en el mismo día; esa es la parte más desafiante: que el tiempo nos alcance para todo»”.

En opinión de la jefe de foro del Cervantes, el equipo de producción «hace magia», y el público no se imagina todo el trabajo que se hace detrás del escenario de cada espectáculo. «Pocas veces se dimensiona la parte técnica, el cargar escenografías, trabajar en ocasiones con materiales tóxicos, como pinturas, pegamentos… hacer chamba de carpintería… toda esa parte en ocasiones se da por hecho, pero esto sucede para que el espectador disfrute la función».

La responsable de la coordinación técnica en el Teatro Juárez, Andrea Ramírez, sostuvo que ha tenido mucha suerte en su trabajo, porque «los técnicos del teatro conocen muy bien su espacio», y parte de su labor ha sido comunicar los cambios que requieren los artistas en el escenario y tener listo lo que se necesita en el foro.

Añadió: «mi trabajo es ser enlace entre el Teatro Juárez, el festival y la compañía que llega. Soy el punto de encuentro para comentar todas las necesidades que van surgiendo durante el montaje».

El coordinador del Sistema de Teatros de la Ciudad de México, Ángel Ancona, también conversó con este diario y recordó los años en que fue director técnico del festival.

«El Cervantino es el gran reto de producción del país; requiere de una exigencia mayúscula y de una precisión extrema, pues, geográficamente, Guanajuato es el lugar menos viable para hacer un festival, porque es complejo llegar bien y a tiempo a los teatros por lo estrechas que son sus calles y la cantidad de gente que visita la ciudad».

«No se haría sin Los Lobos»

«Es increíble que el encuentro se sostiene no sólo por los técnicos, que son los mejores del país, sino también por Los Lobos, que son los cargadores que van en las camionetas de teatro en teatro levantando, llevando y recogiendo escenografías y maletas. El trabajo de logística de Los Lobos es extraordinario. El festival no se haría sin ellos.»

Ancona enfatizó que «las partes de producción y técnica del FIC nunca paran. No se detiene desde una semana antes de iniciar el festival y varios días después de que termina, pero en oficina se lleva todo un año planear la logística y todas las producciones que se van a presentar en el encuentro cultural».

El ex director técnico del FIC recordó que montar escenografías y llevarlas al escenario en el Cervantes, el Juárez o el Principal es muy complicado, dado que «el escenario del primero no llega a tierra firme, es un piso arriba y se tiene que subir toda la escenografía y a veces no cabe por las puertas».

Al referirse al Teatro Principal, dijo que en ese foro lo difícil es llegar a la puerta y meter la escenografía, porque se ubica en una calle estrecha. «Me tocó en ciertos momentos quitar la mitad de las butacas para pasar con la escenografía y enseguida recolocarlas».

Sobre el Teatro Juárez comentó que en la parte de atrás del inmueble está la puerta de acceso de carga, pero no llega al escenario, sino al piso, y de ahí se tiene que subir todo. «En ese recinto hay un elevador de carga que instalé en 2006, para poder subir las cargas de la calle al piso donde está el escenario», recordó.

*LA JORNADA