Édgar Vivar, ídolo de tres generaciones

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AGENCIAS

 

Lo cuenta Édgar Vivar con gusto: en el aeropuerto, un niño no sabía de la leyenda televisiva que tenía frente a sí, pero cuando le dijeron que era la voz de Dog, personaje del filme animado Up, se le iluminaron los ojos.

«El abanico de fans se extiende; es muy bonito ser recordado a través del trabajo y que pueda sorprender todavía a la gente», dice emocionado el famoso Señor Barriga, vía telefónica.

«Ese niño era fan de Up y la veía todos los domingos», agrega.

Luego de formar parte por tres décadas del fenómeno Chespirito, Vivar ha enfocado su vida laboral en el mundo del cine.

Ya trabajó en las cintas de ficción “El orfanato” y “Fachon Models”, pero han sido las de doblaje, las generadores de invitaciones.

Ha prestado su voz en los largometrajes “Ratatouille”, “Mi villano favorito 2” y “Brijes 3D”.

A partir de este jueves se le oirá de nueva cuenta en “Los Boxtrolls”, película sobre unos pequeños monstruos que viven en cajas y en donde es “Lord Camembert”, un mandatario que por estar en sus asuntos, no atiende a su hija.

«Es un poco egoísta, sumamente lejos de la hija, creo que toca muy de cerca la realidad», considera el entrevistado.

Juan Manuel Bernal, como el villano principal y Odiseo Bichir, interpretando a uno de sus secuaces, conforman el llamado star talent (talento estrella) latino de este filme. Fue hecha en stop motion, técnica que implica tener los muñecos reales en set y sacar foto por foto a sus movimientos, ya unidas hacen que cobren vida.

Para Odiseo, hermano mayor del nominado al Oscar, Demian Bichir, escucharse como el malvado Señor Mollejas es deleite.

«Es un ser humano enloquecido, obsesionado en obedecer las órdenes de su jefe y no tiene otras reflexiones», señala.

«Es como un sabueso que no suelta a su presa, ¡podría ser una especie de bulldog!», añade.

Ambos actores llegaron a la película por invitación.

«Muy al inicio de mi carrera empecé haciendo doblaje y lo había dejado de lado porque la vida, el destino me fue llevando por otros derroteros que todo mundo conoce», dice Vivar.

«He estado haciendo mucho doblaje ahora y jamás pensé que mi voz pudiera servir de gancho, pero no creo que sea eso, sino el aura, el trabajo que he hecho previo y que se tiene oficio para desempeñarlo», comenta.

Recalca Odiseo: «Yo respeto mucho el trabajo de los colegas de doblaje y agradezco su comprensión y el permitirme asomarme a su mundo».