Cuentos para Conejos, trece años construyendo en comunidad un mundo mejor

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La maestra Lourdes Quiñones, fundadora de la Feria Nacional Infantil y Juvenil de Xalapa, les llamaba “los niños feria”, a los niños que desde sus inicios, no se perdieron ni una sola edición y crecieron con ella. 

Una de esas niñas, es Arely León Sánchez, promotora cultural, tallerista, narradora y contadora de historias,  egresada de la Facultad de Letras de la Universidad Veracruzana y creadora del proyecto de lecto escritura “Cuentos para Conejos” en la comunidad de El Conejo en Perote, Veracruz y que en entrevista exclusiva para Crónica de Xalapa, nos cuenta el largo y hermoso camino de construir en comunidad ese mundo que soñamos, un mundo donde los derechos de todas y todos sean reconocidos igual.

 

 

La niña que habló gracias a los libros

Arely fue una niña muy reservada y tímida, por lo que sus padres decidieron que le leerían cuentos para animarla a hablar.

Y justamente en los libros, encontró las ganas de platicar, para poder contar las historias que encontraba en ellos.

Asistir a la Feria del Libro, era la fecha más esperada del año para Arely, ya que aunque no asistía para comprarlos, tomaba todos los talleres  y conferencias que podía, y le emocionaba conocer a los autores de los libros que ella leía: “Era toda una fiesta alrededor de los libros, hoy por hoy sigo disfrutando de esa fiesta, pero ahora no sólo como asistente sino como tallerista”.

De ese amor por la lectura, nace su interés por ingresar a la Universidad Veracruzana para estudiar Lengua y Literatura Hispánicas : “Siempre me pregunté ¿Para qué sirve leerse El Quijote? ¿Para qué sirve leer Los bandidos del Río Frío? y entendí que no era sólo para leerlo, que aunque cierres el libro,  algo quedó del libro dentro de ti”, nos cuenta.

 

Chiquillos vengan que ella se sabe “hartos” cuentos

Arely no quería hacer el servicio social de la universidad sólo sacando copias ni llevando café, y así fue como llegó a la comunidad El Conejo en Perote, Veracruz: “Quería un proyecto de servicio social que me permitiera aprender y aprendí incluso más que en las aulas”, relata.

En la comunidad, los niños sólo tenían acceso a los libros escolares: “No tenían acceso a los hermosos libros de literatura infantil y juvenil, los libros álbum, incluso en un principio les daba miedo agarrarlos, y yo quería quitarles ese miedo, acercarlos a ellos”.

Recuerda muy bien el primer día que llegó, la acompañó su padre, y mientras él hablaba con el agente municipal, un niño de la comunidad llamado Adrián (que ahora tiene 20 años), se le acercó y le preguntó ¿Tú qué haces aquí? ¿Eres la maestra que nos va a leer?, acto seguido comenzó a gritar: “Chiquillos, chiquillos, vengan, ella va a ser nuestra maestra y se sabe hartos cuentos”.

Así comenzó la aventura Cuentos para Conejos, un proyecto de lectoescritura, inicialmente como un proyecto de servicio social mientras cursaba su carrera, pero que ella decidió continuar después de manera independiente.

 

Construyendo en comunidad 

Es importante aclarar que “Cuentos para Conejos” es un trabajo en comunidad, Arely relata que es una gran red de apoyo la que durante estos trece años ha contribuido a hacer posible su sueño.

Personas de la sociedad civil que donan libros, papelería, etc.

“Somos un proyecto independiente ciudadano, no es que no crea en las instituciones, pero creo que el trabajo tiene que venir desde la participación de la misma ciudadanía”, explica Arely.

La activista relata que también han participado en convocatorias con instituciones que les han permitido desarrollar sus proyectos, pero en general, su iniciativa se mantiene con recurso propio.

“No voy a romantizar el trabajo comunitario, no te digo que no hay días en que estás cansada, y al día siguiente hay que levantarse muy temprano, para subir a la comunidad, y subir al monte, cargada de libros, pero luego llegas, y ves a los niños, y sientes como un resorte, de saber que la comunidad te está esperando, que van por el gusto de la lectura y nadie los obliga” cuenta emocionada Arely.

Además agrega: “Ojalá que las personas nos demos la oportunidad de reconocer que  cada uno desde nuestras trincheras podemos hacer esos cambios queremos en el mundo”.

 

Ni la pandemia los detuvo

Durante la contingencia sanitaria, el proyecto tuvo que hacer una pausa para cuidar de todos, pero pasaron los días y los niños extrañaban sus libros, entonces a Arely se le ocurrió seguir el proyecto vía mensajes de audio. Grababa audios con cuentos e historias para los niños.

Publicó la idea en sus redes sociales, y recibió una maravillosa respuesta de  lectores de todo el mundo.

Arely cuenta que recibió audios para sus niños desde Argentina, Colombia, Perú, Venezuela e incluso Marruecos.

Con cada historia compartida, los niños realizaron dibujos que después se editaron con el audio, para crear su “audioteca”.

A alguien en la comunidad se le ocurrió poner los cuentos en el altavoz para que pudiera escuchar todo el pueblo, y así la voz de Arely y todos los que se sumaron al proyecto siguieron llevando historias a los habitantes de El Conejo en los tiempos complicados de pandemia.

 

Los conejos salen de la madriguera este domingo

Este domingo, “Cuentos para Conejos” está de manteles largos, ya que en el marco del Día del Libro y del Día del Niño y la Niña, celebran su aniversario número trece, y lo harán con la proyección del documental “Tequio de Cuentos”, en el Foro Cultural Carmela Rey a las 11 de la mañana.

Este documental realizado por Juan Pablo Romo, musicalizado por Claudio Alonso Martínez, muestra a los niños y jóvenes de la comunidad El Conejo y su gusto por la lectura. Una pequeña muestra del largo camino recorrido por Arely y sus “niños conejo”, y todos quienes en cierto momento se han sumado.

 

Arely se despide de la entrevista, asegurando que seguirá al pie de lucha: “Creo que la palabra crea comunidad, porque de momento no nos conocemos pero empiezas a escuchar una historia y  encuentras esa conexión, en donde están todos este imaginando esa misma historia, y las historias, pueden ayudarnos  a construir ese otro mundo que queremos, que soñamos en donde existe la posibilidad de que los derechos de todas y de todos sean reconocidos, así que ahí en ese camino seguiremos”.

 

“Cuentos para Conejos”, tiene el sueño de crear una biblioteca en espacio físico, y ya están trabajando para lograrlo, los niños la han bautizado como “La Madriguera” si tu quieres contribuir con un pequeño granito de arena, puedes contactarlos en su página @cuentosparaconejos y en su correo electrónico are.letritas@gmail.com