Crónica política

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Crisis en deporte boqueño

Desde la destitución de Ricardo Ulibarri como director de Fomento Deportivo y varios de sus colaboradores que se mantenían en el cargo desde la pasada administración con Manuel López Mondragón, se ha desatado en los últimos días una serie de problemas administrativos.

Los colaboradores que administraban todas las unidades deportivas del municipio se llevaron todo la documentación necesaria para operar los recintos deportivos, además de información sobre proveedores, situación que ha hecho colapsar al área que hoy encabeza Juan Jiménez.

La alcaldesa Maryjose Gamboa hizo tremendo berrinche al enterarse de la situación, pues justo en estos momentos no han podido inscribir ni siquiera a los pequeños a clases de natación, fútbol, voleibol y demás actividades que se realizan en las unidades deportivas porque no hay registros o formatos para realizar las actividades.

 

“Raja Política» del desastre

El diputado federal de Movimiento Ciudadano, Sergio Gil Rullán, ha encontrado en las costas manchadas de crudo de Veracruz el escenario ideal para su lucimiento personal. Su reciente aparición en el Congreso local para proponer el regreso del Fondo Ambiental Veracruzano no es más que una maniobra de oportunismo político que busca capitalizar la tragedia de los pescadores y el desastre ecológico en el norte del estado.

Resulta irónico que, mientras los ecosistemas sufren y las familias ven amenazado su sustento, Gil Rullán prefiera lanzar dardos mediáticos y cifras comparativas de Semana Santa antes que construir soluciones transversales. Al señalar la estrechez de los apoyos federales y la desactualización del padrón, el legislador naranja no busca la eficiencia administrativa, sino sacar raja política de la vulnerabilidad de 24 mil pescadores.

Su discurso, cargado de reclamos por la caída del 56% en la derrama económica, parece más preocupado por el marketing de las estadísticas que por la gestión real. Exigir que «Pemex y el Estado le entren» es la salida fácil de quien sabe que la crítica estridente vende más que la cooperación institucional. En Veracruz, el crudo contamina el agua, pero el oportunismo de Sergio Gil parece contaminar el debate público, utilizando la desgracia ambiental como un simple escalón para su agenda partidista.

 

Democracia hecha cenizas

La suspensión de la elección para la agencia municipal de Chiltoyac, marcada por la destrucción de boletas y el amago de incendiar urnas en la escuela “Úrsulo Galván”, no es solo un arrebato de violencia, sino el reflejo de una comunidad que se siente ignorada por sus instituciones. Mientras los candidatos María Ana Luna y Jorge Iván Martínez se disputaban el favor ciudadano, las acusaciones de un padrón amañado dinamitaron la jornada.

La intervención de la SSP evitó una tragedia física, pero no pudo rescatar la legitimidad del proceso. Que los pobladores prefieran anular sus propios votos antes que validar una elección bajo sospecha, envía un mensaje contundente al Ayuntamiento de Xalapa: en la zona rural, el «piso parejo» no es una sugerencia, es una exigencia.

Con la elección para el periodo 2026-2030 en el limbo, Chiltoyac se convierte en un foco rojo. Las autoridades no solo deben reponer las boletas, sino reconstruir la confianza. Si el Cabildo no garantiza transparencia total en la elección extraordinaria, el fuego de las urnas podría ser apenas el inicio de una resistencia civil más amplia en las periferias de la capital.