Carnaval 2026 con claroscuros
El que se conoce en el país como el “Carnaval Más Alegre del Mundo” ha regresado a sus fechas originales, luego de algunos años en qué por caprichos políticos se realizó en Verano. También se aplaude que se volvió a programar el desfile del domingo al mediodía que históricamente era el más vistoso, familiar y tradicional para los turistas.
También llama la atención que en los conciertos ya no habrá pulseras para invitados especiales y que el mensaje de este gobierno de la Cuatro T es que se acabaron los privilegios, por lo que lagente se acomodará conforme vayan llegando.
Sin duda, los cambios se notan en la festividad, pero hay quienes consideran que el cartel de los artistas se quedó corto, ya que hubo gente que pensó que por ser el primer año de la nueva administración podrían ver a algún “garbanzo de a libra” como Alejandro Fernández, Chayanne, Mark Antony o “de perdis” a Ricky Martín.
Pleito mediático
La pelea mediática-política entre las alcaldesas de Veracruz y Boca del Río, Rosa María Hernández Espejo y Maryjose Gamboa, respectivamente, se ha puesto buena. Ya ha habido varios indicios donde se podría mencionar que hay un infiltrado en cada uno de los Ayuntamientos, pues si una alcaldesa anuncia un programa, obra o acción a realizar, horas más tarde la otra también hace lo mismo con una versión mejorada.
La realidad es que esto, lejos de medir fuerzas o ver quién es la mejor, traerá solo beneficios a la ciudadanía, pues los trabajos beneficiarán en demasía a los jarochos y boqueños. Rosa María Hernández Espejo dijo que taparían casi 65 mil baches en solo dos meses y durante la Quema del Mal Humor del Carnaval de Veracruz la figura a incendiar será El Bache, una de las situaciones que más aqueja a la ciudadanía.
El lunes por la noche, Maryjose Gamboa anunció que los trabajos de varios servicios municipales se realizarán por la noche para no afectar a la ciudadanía, como principal proyecto será tapar los innumerables baches que hay en la ciudad. Ya pasó con el agua, los autos maceta, los emprendedores, la supervisión a transito municipal, ojalá sigan así con la obra pública.
El costo de la herencia
Recibir una administración municipal debería ser un proceso de continuidad institucional; sin embargo, para la alcaldesa Claudia Liliana Castillo Pimentel, ha sido más parecido a una labor de arqueología entre escombros. Lo hallado en Ayahualulco no es solo descuido, es el retrato de una gestión que abandonó su responsabilidad mucho antes de entregar las llaves.
El inventario del desastre es alarmante, pues se encontró un parque vehicular convertido en chatarra, sistemas de cómputo inservibles y obras públicas que, lejos de ser beneficios, son monumentos a la mala ejecución. Pero el verdadero «cochinero» no es solo lo que se ve, sino lo que se debe. Las omisiones ante el SAT y la acumulación de deudas heredadas no son errores de dedo, son golpes directos a las finanzas de un municipio que no merece iniciar el año con las manos atadas.
La decisión de la alcaldesa de proceder legalmente no es solo una opción, es casi una obligación. La transparencia no puede ser un discurso de campaña si no se aplica ante el saqueo patrimonial. Si quienes se fueron piensan que el tiempo borrará las huellas de su negligencia, la nueva administración tiene el reto de demostrar que en Ayahualulco la impunidad ya no forma parte del mobiliario.

