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Xalapa

Contracrónica

Envidia cenecista y corporativista

Los líderes charros y cuasi vitalicios de la Confederación Nacional Campesina (CNC) y de la vetusta Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) o las huestes de Fidel Herrera y de Carlos Brito deben de sentir envidia de la buena, luego del aparatoso “operativo acarreo” de los que “son distintos” y “no son corruptos” para el tercer informe decembrino del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Decenas de camiones estacionados desde La Rotonda hasta El Meridiano, pase de lista en las dependencias de gobierno, Palacio Legislativo, Poder Judicial y hasta organismos autónomos para ir a la salutación de “Ya Sabes Quien”.

Renta de autobuses con cargo al erario, permisos “permisivos” con goce de sueldo para los empleados de la Cuarta Transformación que desearan ir a saludar a López Obrador y colmar la plancha del zócalo de la llamada Ciudad de la Esperanza.

Tortas, baguetes, ensaladas gourmet –para las señoritas fit- y refrescos y hasta algunas bebidas amargas refrescantes para desde las 7 y 8 de la mañana emprender la peregrinación a la mitad del sexenio. Los problemas de Veracruz, esos pueden esperar.

Se vienen los sillazos

En el Partido Acción Nacional (PAN) en ambas tribus andan que no los calienta ni el sol. En los neo-azules, tienen a Tito Delfín en la cárcel y no creen que salga pronto. En una de esas, el ex secretario Rogelio Franco vuelve a tomar el sol en un parque antes que el ex edil de Tierra Blanca.

Y en el otro, en los llamados panistas de cepa, los abruptos y “modos rancheriles” del coordinador del PAN, Othón Hernández Candenedo no han caído bien en la militancia azul.

Peor aún, faltando escasos 17 días para la elección interna de Acción Nacional para elegir a dirigente estatal, de uno y de otro lado, ya van previendo que habrá de nuevo “sillazos”, descalabrados, intervención policiaca, robo e incendio de urnas, todo porque desde el Comité Ejecutivo Nacional del PAN no escucharon la recomendación de que era mejor una “designación” del nuevo líder estatal y “partir y repartir” el pastel de las secretarías restantes por partes iguales entre los distintos grupos azules.

Pero no, Marko Cortes, aquel que en audios avizora una caída catastrófica del PAN en las próximas elecciones en otras entidades, mandó a los panistas veracruzanos a –literal- “romperse la madre”. Sin contemplar, que los militantes azules de jarochilandia ya llevan una década rompiéndosela y mandándose saludos alvaradeños.   

Las ideas y opiniones expresadas por el autor de ésta columna periodística, no reflejan necesariamente el punto de vista de Crónica de Xalapa ©️

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