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Xalapa

Contracrónica

  • Elecciones de trámite, casi todo definido 
  • La desesperación de Villalpando… 
  • Miguel Hermida, patear el pesebre 

A escasos cinco días de las elecciones, los políticos e intelectuales de Morena, PRI y PAN -quienes mueven el pandero político de Veracruz- tienen claro el escenario y el mapeo electoral que habrá de tener la entidad para el 7 de junio. 

Morena arrasará en sus bastiones municipales de Xalapa, Coatzacoalcos, Poza Rica, Emiliano Zapata, pero tendrá una dolorosa derrota en la región petrolera de Minatitlán, por una mala elección de candidato, pero también por la “desastrosa administración” de Nicolás Reyes. 

El PAN, ayudado por su “nuevo mejor amigo” el Revolucionario Institucional ganará “caminando” toda la región conurbada: La Antigua, Veracruz, Boca del Río, Medellín y anexas y conexas; pese a la “tumbada” de la candidatura del panista, Miguel Ángel Yunes Márquez, Acción no tendrá problemas para “retener” y “seguir gobernando” el municipio más antiguo de América. 

Eso sí, habrá control de daños y Morena tendrá avance en las posiciones edilicias de Veracruz y Boca del Río, un “daño colateral” ya contemplado por el PAN y el PRI. 

Los focos rojos en Morena y en el PAN se enciende en el reparto legislativo, pues en el caso de Xalapa, la Cuarta Transformación ve con preocupación que Rafael Hernández “Paleta Chupada” Villalpando se durmió en sus laureles y no hizo campaña, ni invirtió recursos; por el contrario, el priista-panista, Américo Zúñiga se “fajo” dos meses de campaña recorriendo cada rincón de Xalapa, abrazando y besando señoras, platicando con adultos mayores y jóvenes y hasta cargando “perros pulgosos” en las colonias. Con el adendum, que Zúñiga en su pasado como alcalde xalapeño no dejó mal sabor de boca. 

En contraparte, en Acción Nacional ven como “al panista más débil”, al candidato a diputado local por el distrito rural del puerto de Veracruz, Miguel Hermida quien tiene en su contra: poco carisma, poca penetración en la simpatía de los porteños, quienes no lo conocen; peor aún, la penetración de la Cuarta Transformación en la zona rural de Veracruz entró de la mano de los programas sociales y de la excoordinadora de Bienestar, Rosa María Hernández Espejo, hoy candidata a diputada federal, pero que en algo habrá de “ayudar” y “echarle la mano” a la aspirante local. 

En la región montañosa, la llamada “Joya de la Corona” seguirá -dicen los politólogos en el poder y los de oposición- en manos de los priistas, pese a la fractura que tuvieron con la escisión del empresario transportista y futbolero, Fidel Kuri. La gran incógnita se cierne sobre Córdoba, donde Tomas Landero, hermano de la actual alcaldesa panista -que tiene guiños con Morena- habrá de jugar por el Movimiento Ciudadano. 

A nivel legislativo, y con una participación ciudadana estimada en las urnas sobre el cincuenta por ciento o un poco menos, Morena tiene en su control de daños perder “no más” de un quince o veinte por ciento de su actual representación legislativa en el Congreso Local, pues conscientes están que habrá un voto de castigo; su gran guerra para este seis de junio, estará concentrada en la disputa de curules federales, pues esa ha sido una instrucción tácita, concreta y enérgica de “Ya sabes quién”.   

La desesperación de Villalpando… 

En un acto de desesperación porque está estancado y arrumbado en las encuestas, los morenistas cuentan que el candidato a diputado federal por Xalapa, Rafael Hernández Villalpando tomó el teléfono para marcarle al candidato porteño de su partido y expriista, Ricardo Exsome Zapata para “llorarle” que no comprendía como su dirigente nacional, Mario Delgado solamente había venido a Veracruz al inicio de las campañas y no se había parado en Xalapa, pero sí en otros municipios.

Villalpando “manoteaba” y gritaba en el teléfono que él desde San Lázaro se la jugó con Mario Delgado en la elección interna, mientras la mayoría de los morenistas veracruzanos se la jugaron con Porfirio Muñoz Ledo.

“Amor con amor se paga y yo no me siento correspondido”, bufaba Villapando a Exhome en el teléfono. Del lado del equipo de campaña del empresario constructor hubo carcajadas silenciosas. 

Y es que en efecto el presidente del CEN, Mario Delgado -quien ahora alucina metralletas y cuernos de chivo cuando va de gira por el Golfo de México- solo vino a apoyar a los candidatos del puerto jarocho, aquellos que tienen una misión casi imposible.

Pero más allá de los reclamos, lloriqueos de Villalpando, lo que el candidato a reelegirse no sabe, es que Exsome Zapata fue uno de los financiadores de la campaña por la dirigencia nacional del propio Mario Delgado.

Hermida, pelotero a la bola… 

En el debate del OPLE en el distrito de Veracruz Rural, el que se ganó a pulso el mote de enemigo número uno del Águila de Veracruz es el candidato del PAN, Miguel Hermida Copado quien a cada rato recriminaba el regreso del béisbol al fraccionamiento Virginia en Boca del Río a costa del erario público.

En múltiples ocasiones, el empresario restaurantero condenó que el gobierno de Veracruz invirtió más-menos 70 millones de pesos en la remodelación del estadio Beto Ávila, reclamó válido, pero que como regidor nunca hizo, y del cual se vino a acordar ahora, cuando los amantes del “Rey de los Deportes” están viviendo un idilio de amor con la novena veracruzana. 

En términos de la pelota caliente, mientras el sudafricano, Dylan Unsworth ya pegó un juego sin hit ni carrera; Miguel Hermida en el debate se la pasó bateando de “foul”.

La postura visceral y electorera provocó en Miguel Hermida una ira “yunista” pues no dimensiona la derrama económica que deja el regreso de la Liga Mexicana de Béisbol a la zona conurbada. 

Twitter: @zavaleta_noe 

Las ideas y opiniones expresadas por el autor de ésta columna periodística, no reflejan necesariamente el punto de vista de Crónica de Xalapa ©️

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