La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha asumido el compromiso de generar al menos el 54% de la electricidad del país en los próximos años, según el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico 2025–2039 (PLADESE) publicado por la Secretaría de Energía (SENER) . Este objetivo refuerza el papel del Estado como eje central del sistema eléctrico nacional, marcando una nueva etapa en la política energética mexicana bajo el principio de soberanía y autosuficiencia.
Reforma constitucional energética
Con la reciente reforma constitucional energética aprobada en octubre de 2024, la CFE vuelve a ser una Empresa Pública del Estado. Su función es garantizar el acceso universal a la energía eléctrica a precios justos, operando con criterios de eficiencia. Esta medida es parte de los “Cien Compromisos para el Segundo Piso de la Transformación”, impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que priorizan la sostenibilidad y el fortalecimiento de las empresas públicas.
El Estado como rector energético
Con el nuevo marco legal, la CFE deja de regirse por el modelo mixto empresarial instaurado tras la reforma de 2013. Ahora, su función esencial es asegurar la continuidad del servicio eléctrico como un derecho social y estratégico.
La Secretaría de Energía, encabezada por Luz Elena González Escobar, detalla que esta estructura permitirá una planeación vinculante, donde el Estado dirija las inversiones y determine la expansión de la infraestructura eléctrica con criterios de interés público.
Estrategia de generación del 54%
El PLADESE plantea un esquema de expansión en tres ejes: modernización de plantas, inversión en tecnologías limpias y fortalecimiento de la red nacional de transmisión. Entre 2025 y 2030, la CFE incorporará nueva capacidad mediante centrales de ciclo combinado, hidroeléctricas modernizadas, parques solares y proyectos eólicos, consolidando su participación mayoritaria en la matriz energética.
Incremento de la generación limpia
Se prevé un incremento sostenido de la generación limpia, impulsado por la rehabilitación de presas y la integración de sistemas fotovoltaicos y de almacenamiento de energía. La meta al 2039 es que las energías renovables representen al menos el 40% de la capacidad instalada total, bajo el liderazgo técnico y operativo de la CFE.
Fortalecimiento de la infraestructura
El fortalecimiento de la infraestructura nacional se acompañará de inversiones en transmisión y distribución, con proyectos estratégicos en el norte del país, la Península de Yucatán y Baja California. Estas regiones experimentan un crecimiento en la demanda debido a la relocalización industrial y el desarrollo turístico.
Estabilidad tarifaria
La participación dominante de la CFE busca garantizar estabilidad en las tarifas eléctricas y evitar la dependencia de los precios internacionales de los combustibles.
Según la SENER, al recuperar el control operativo del Sistema Eléctrico Nacional, el Estado podrá proteger a los usuarios domésticos y agrícolas ante fluctuaciones del mercado.
El plan contempla la expansión del servicio a comunidades sin electrificar mediante el Fondo de Servicio Universal Eléctrico, priorizando regiones rurales e indígenas. Esto permitirá avanzar hacia el objetivo de cobertura total en el país para 2030.
Pilar de la política energética nacional
El fortalecimiento de la CFE se enmarca dentro de la estrategia nacional de transición energética, que busca equilibrar el desarrollo económico con la sustentabilidad ambiental. En conjunto con PEMEX, la empresa pública desempeñará un papel central en la consolidación de un modelo energético soberano, limpio y con visión de largo plazo.
Con el 54% de la generación nacional bajo su control, la CFE vuelve al centro del sistema eléctrico mexicano, asegurando que la electricidad no sea un negocio de mercado, sino un instrumento de bienestar social y motor de desarrollo económico.
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