El acceso a tratamientos, cirugías y rehabilitaciones para ciertos padecimientos en menores de edad en Veracruz e incluso en todo el país es complicado, pues el sistema de salud en México cada vez pierde más la capacidad de garantizar calidad de atención a los pacientes.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 3 al 6 % de los bebés de todo el mundo nacen con un defecto de nacimiento grave. Aquellos que viven con estas afecciones están en mayor riesgo de tener discapacidades de por vida.
A través de redes sociales, se ha viralizado un caso de una pequeña quien nació el pasado 23 de julio de 2022 en Tuxpan, al norte de Veracruz, quien a pocos días de vida le diagnosticaron hidrocefalia, lo cual alertó a sus padres.
Sus padres Andy y Rod, narran que a los cuatro meses tuvo que ser intervenida quirúrgicamente, situación que logró ser satisfactoria; posteriormente, iniciaron con terapias físicas intensivas y más tarde le diagnosticaron hipotonía, una condición que reduce el tono muscular, como si sus músculos fueran de espagueti.
Hasta el 23 de julio de este 2025 al cumplir 3 años, Camila empezó a convulsionar. La tomografía reveló que padecía una hidrocefalia extrema y severa.
Fue ingresada de emergencia, sin signos vitales. Solo las máquinas mantenían su cuerpecito funcionando. Aun así, los médicos decidieron operarla y resultó positivo; ahora se encuentra en terapia intensiva y sus padres a través de la plataforma de donaciones https://www.gofundme.com/f/camila-un-milagro-para-contar cuentan su historia y piden apoyo para continuar salvando la vida de su hija.
De acuerdo al último informe trimestral del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Defectos al Nacimiento de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal de este 2025, ocho menores nacieron con “meningocele” con una incidencia del 1.47 por ciento, mientras que 56 nacieron con hidrocefalia.
Estadísticas oficiales señalan que la hidrocefalia afecta a uno de cada 500 a mil niños que nacen en el país.
De acuerdo a la Asociación Mexicana de Neurocirugía, el costo de la consulta con un neurocirujano pediatra o neurólogo puede variar entre $1,000 y $3,000 pesos, costos que muchas familias no pueden absorber.
Por lo anterior, acuden a plataformas de fundaciones altruistas, en donde solicitan el apoyo de la generosidad de la población para obtener recursos, debido a que los hospitales públicos no cuentan con la infraestructura, médicos especialistas y mucho menos con los medicamentos adecuados.
Al momento no existe un número concreto de menores con algún padecimiento grave que se hayan inscrito en alguna plataforma digital para recibir apoyo; sin embargo, las historias de miles de menores se han hecho virales.

