
Elvira Vázquez Martínez obliga a su hija Valeria, de 7 años, a vender chicles y rosas en el parque Benito Juárez de la capital del Estado. La menor es explotada laboralmente a cambio de poder continuar sus estudios en la escuela primaria “Manuel de Boza”.
En bajos de Palacio de Gobierno, la mujer solicitó el apoyo de los medios de comunicación para denunciar que Valeria y otros de sus compañeros han sido víctimas de Bullying o violencia escolar; sin embargo, ella la obliga a trabajar para “ganar otros centavos”.
“Vendemos chicles y rosas, a mi hija la trato bien, no le pego y aquí en la escuela le pegan. Yo me he mantenido vendiendo. Mi hija ya no quiere ir a la escuela, va llegando y tiembla de miedo. Yo tengo que trabajar para darle su estudio, porque mucha gente no le da estudio a los niños”, apuntó.
La entrevistada dijo tener conocimiento de que es ilegal someter a un menor a una jornada laboral; sin embargo, demostró no importarle.
La madre de familia ha vendido su mercancía durante más de ocho años en el primer cuadro y ha sido tolerada por el área de Comercio del ayuntamiento de Xalapa; el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) tampoco la ha sancionado por el caso de explotación laboral.
A partir de las 13 horas, Elvira Vázquez y otros ocho padres de familia protestaron y tomaron el edificio de la institución académica, ubicado en Xalapeños Ilustres de esta capital veracruzana, toda vez que en el turno vespertino se han registrado varios casos de acoso escolar y los directivos no han actuado al respecto.
Exigieron a las autoridades de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) que intervinieran en la solución del problema.
“Estamos pidiendo que expulsen al niño Arian de la escuela de mi hija, porque es muy grosero, ya intentó aventar a una niña del segundo piso, van a querer hacer algo ya cuando haya pasado otra cosa. El niño golpea a las maestras. A mi hija le rompió su oreja, llegó morada de sus piernas, pero le tienen mucho miedo a la mamá del niño”, expresó Elvira.
Finalmente, detalló que la directora de la escuela primaria “Manuel de Boza, Elsa María Hernández Hernández, ha solicitado en varias ocasiones la intervención de las autoridades; sin embargo, no ha obtenido una respuesta favorable.
