•Antes, Duarte delegaba
•Y ahora todo centraliza
•El Veracruz de un solo político
PASAMANOS: Hacia el V año del sexenio duartista, el jefe máximo del priismo ha ejercido el poder de la siguiente manera… En una travesía del viaje, Javier Duarte delegó funciones, tareas, comisiones y desempeños… Por aquí, la población electoral presentaba demandas a partir de una entrevista con él y/o en todo caso una manifestación, delegaba la responsabilidad al secretario del área correspondiente…Entonces, le fascinaba conjugar el verbo delegar en todos sus tiempos… Pero, al mismo tiempo, oh paradoja, olvidaba la tarea como si con el simple hecho de transferir la pelota bastaba para que en automático se resolviera… Y, por tanto, nadie, ni su oficina de Gobierno, daba seguimiento a los graves y grandes pendientes sociales que le planteaban en una gira y/o en una audiencia… Así, quizá, acaso, habría sentido que la máxima de don Adolfo Ruiz Cortines se cumplía al pie de la letra, cuando solía afirmar que los problemas se resolvían solitos, por viejos…Delegada la petición, pues, se olvidaba del asunto, y jamás volvía a preguntar sobre el desenlace… Un día, no obstante, todo se le revertió, porque los conflictos en vez de pulverizarse se habían agravado, pues el secretario del gabinete legal también, a su vez, los había relegado a funcionario menor, y de igual manera, tampoco le dio el seguimiento puntual, y ardió Troya… Fue así, y por ejemplo, cuando descubrieron la impunidad proveniente de la secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría de Justicia con tantos crímenes, secuestros, desapariciones y extorsiones cometidas, pero sin un castigo ejemplar según lo establecido por la ley en un Estado de Derecho… Y más porque desde el principio del sexenio el góber marcó una raya entre las facultades de cada secretario del gabinete para que nadie se inmiscuyera en la tarea de los otros y cada uno se redujera a su parcela de poder, aunque, incluso, advirtieran que por ahí se encendía un foco rojo… Entonces…
BALAUSTRADAS: Entonces, el jefe priista se replegó y sustituyó su estrategia de delegar los pendientes por centralizarlos… Y, por tanto, él mismo se sintió la octava maravilla del mundo, empezando, primero, por el zipper al gabinete legal y hablado, a fin de que nadie tirara la espada en prenda en caso de una pronta, inmediata y rápida precisión en la agenda pública y en los asuntos mediáticos… Él era, por tanto, el único facultado para hablar cuando quisiera, deseara, tuviera voluntad política y considerara el momento oportuno… Pero, además, también centralizaba los pendientes sociales, económicos, educativos, de salud y de seguridad, y nada podía moverse sin su autorización, a menos, claro, que lo ordenara… Incluso, a riesgo de contradecirse… Fue el caso, por ejemplo, cuando renunció a Édgar Spinoso Carrera y Gabriel Deantes Ramos porque “defraudaron mi confianza”, y luego los restituyó, valiéndole un soberano cacahuate su propia palabra… Fue el caso, por ejemplo, de cuando la semana anterior dijo que Mauricio Audirac Murillo seguía como secretario de Finanzas y Planeación y a principio de semana anunció su cambio por Antonio Gómez Pelegrin, quien se desempeñaba como director administrativo del contralor Ricardo García Guzmán, el cacique huasteco que alardea de desayunar, comer y cenar una vez a la semana, cada semana, desde hace 4 años con tres meses con Javier Duarte… Todo, pues, centralizado y, por tanto, un gigantesco zipper a los secretarios del primero, el segundo y el tercer círculo del poder… Tan es así que, además, mientras sus exvoceros María Georgina Domínguez y Alberto Silva cayeron seducidos con el carril mediático y a cada rato aparecían en la pasarela, ahora, el tercero, Juan Manuel Pavón, está confinado en su búnker, ejerciendo el poder, digamos, desde su oficina, quizá, claro, porque como otros Fouchés nació para vivir en la sombra…
ESCALERAS: El góber es un joven visceral, bipolar, temperamental, irritable, manipulable, capaz de ordenar una medida en la mañana y retroceder en la tarde… Pero, bueno, según la cultura priista es el jefe máximo del Poder Ejecutivo Estatal, y por tanto, si se equivoca, vuelve a mandar como si nada… Pero tal conducta errática en la toma de decisiones, con bandazos que hablan de un cambio emocional, y lo peor, un desastre administrativo, se ha traducido en el peor vendaval en la secretaría de Finanzas y Planeación, donde han llegado seis titulares… Pero, además, todos manejados en la opacidad y la falta de rendición de cuentas, a excepción de Salvador Manzur Díaz, quien fuera renunciado a partir del descarrilamiento del Pacto México…Pero en el resto (Tomás Ruiz González, Carlos Aguirre Morales, Fernando Charleston Hernández y Mauricio Audirac Murillo), ningún contribuyente que paga impuestos conoce las razones ni de sus nombramientos en su tiempo (como ahora de Gómez Pelegrin) como tampoco de sus renuncias… El resultado es uno solo: la peor calidad de vida en la mayoría de los 8 millones de habitantes de Veracruz, como nunca antes en la historia local, así como también la más espantosa desigualdad social y económica, donde, oh paradoja, hay un montón de discípulos de Fidel Herrera, enquistados en el poder, pero también trepados en la diosa fortuna…

